lunes, 22 de diciembre de 2008

JESÚS CRISTO

Una tarde de Diciembre de 1998 se acontece un encuentro entre dos extraños.

-Tipo con luz: Buenas.
-Papa de Roma: Ei, qué tal tio...
-Tengo una movida chunga...
-Dime colega.
-Bueno, el caso es que yo realmente soy un viajero temporal.
-Aha.
-En el futuro podemos viajar en el tiempo a cambio de favores sexuales a los científicos, es un convenio raro del gremio.
-Aha
-El caso es que quería volver al pasado para matar a mi madre antes de mi nacimiento y por un problema con ciertas drogas aparecí en los anales del tiempo y me encontré con toda esa escena chunga del corral, Pedro, la virgen, el buey y el negro con esos otros tios...
-Un momento amigo...
-Dime colega

-¿Entonces te encontratse cara a cara con la escena sacrosanta?
-Ni puta idea, creo que sí.
-Cojonudo. ¿Y viste algo más?
-Bueno, por eso estoy aquí. Lo que había allí tumbado debía ser jesús, ¿sabes? JESÚS CRISTO.
-Aha.
-Bueno pues lo pillé y lo tengo ahí detrás en el maletero de la nave temporal. El caso es que quiero ofrecerte un trato.
-Dispara.
-A ver, supongo que os interesa tener al crío porque hasta cierto punto tiene CIERTA relación con toda esa mierda que os habéis inventado de la Bíblia...ya sabes, como ahora puede ser que incluso sea VERDAD pues supongo que os iría bien tener al crío por eso de demostrar las cosas empíricamente.
-Claro, claro. Y...joder...¿Qué pides a modo de trueque, forastero temporal?
-Pues me gustaría tener el pene más grande sobre la faz de la tierra, tan grande que cuando mi deseo se cumpla, pues que la tierra no pueda soportar su peso y se rompa un poco. A sí, y que este niño en vez de llamarse Jesús se llame "Lays campesinas", que me molan bastante. En la Bíblia y todo esto, cambiarlo...
-Bueno...
-¿Cree usted posible realizar mi deseo?
-Hombre, lo del nombre ningún problema, lo otro...no somos magos pero algo podremos hacer.
-¿Entonces trato hecho?
-Bueno, digamos que, como representante de todo esto de la iglésia, me parece un trato justo.
-Putamadre, pues, no sé, tengo un par de clenchas ahí en el coche, ¿te hace o qué? Para celebrarlo...
-Venga, ¡qué coño!

Los dos personajes anónimos se dirigen hacia unos matorrales cercanos.

-Ei, pues gracias eh...
-¡A ti coño!
-Joder, después de todo esto me da como palo volver a la oficina, a currar y todo esto...
-Tu tranqui tio...
-Almenos veré a Teresa, llevo años enamorado de ella. Cuando vea mi enorme pene ya nunca más se reirá de mi. Ni ella ni mis compañeros de trabajo. Odio a Ramón y a Carlos y a esa...
-Bueno, tampoco hace falta que me cuentes tu vida...
-Perdona...
-Venga, metámonos esta mierda y enséñame el crío.

Los dos extraños se confuden entre la maleza y algo extraño e inesperado sucederá en el devenir del tiempo.