martes, 24 de octubre de 2017
Presentación del #7 en Madrid
Me gusta ir a Madrid. Me gusta ir a Madrid con mi amigo Tito. Me gusta ir a Madrid con mi amigo Tito a presentar el nuevo Chuck Norris. Me gusta ir a Madrid con mi amigo Tito a presentar el nuevo Chuck Norris y emborracharme en el Molar. Me gusta ir a Madrid con mi amigo Tito a presentar el nuevo Chuck Norris y emborracharme en el Molar y luego seguir la fiesta porai. Me gusta ir a Madrid con mi amigo Tito a presentar el nuevo Chuck Norris y emborracharme en el Molar y luego seguir la fiesta porai y terminar tirado en la calle muerto de frío preguntándome dónde está Tito y dónde coño se supone que tengo que dormir. Me gusta ir a Madrid.
viernes, 14 de julio de 2017
Una reseña del CN7
Reseña aparecida en el TMEO de este momento presente. Han logrado alegrarme. Bueno, un saludo a toda la peña, espero que todo vaya bien.
lunes, 12 de junio de 2017
viernes, 26 de mayo de 2017
Tienda actualizada con los nuevos números
Aquí podéis comprar el Chuck Norris #7, el nuevo libro de poemas y algunas cosas antiguas que nos quedan. Dadle al Paypal colegas.
A ver si me compráis algo y este fin de semana puedo comer atún del caro. Ortiz El Velero o algo así. Por ejemplo.
viernes, 19 de mayo de 2017
FANZINE CHUCK NORRIS #7
Bueno, ha llegado el momento. Os presento el Chuck Norris #7. Aquí va la nota de prensa oficial.
Año: 2017
Precio: 3 cúspides
Páginas: 56
País: Sants
Editorial: Anagrama
Impresión: Medalariso
Sinopsis: Manolo se pierde en un bosque y reaparece dentro de una mujer. Son las descacharrantes aventuras de Manolo para salir a la superficie de nuevo.
Me enorgullece presentaros, después de 6 años, el nuevo número del fanzine Chuck Norris: historias de dolor y vino; acertijos; historias cortas de perdedores (un clásico); un artículo sobre el jamón ibérico; dos poemas; un cómic; historias sobre que se follen a tu parienta o morir en un supermercado y, sí, también está el mítico Dr. Lefa, compañero de la vida experto en la materia del follar.
En fin, un total de 56 páginas de bloques de textos abrumadores que en un primer momento generan rechazo (está mal maquetado) pero que luego se descubren como imágenes reveladoras de occidente. Como siempre, ideal para dejar en el baño e ir recuperándo durante las sesiones fecales de nuestro día a día.
Chuck Norris, el fanzine del trabajador, del ciudadano común. De las personas. Tu fanzine.
Incluye colaboraciones de Cigarro, Miguel Noguera, Irkus M. Zeberio, Gabriel Corbera, Conxita Herrero, Arnau Sanz, Marc Torices y Néstor F.
PERO ESO NO ES TODO.
También tenemos disponible un magnífico libro de poemas de un viejo colaborador de Chuck Norris. De hecho, no era un colaborador, fue uno de los FUNDADORES del asunto, el Adán de la Eva que ahora regenta el tenderete en soledad. El asunto se llama Agujero de Pirámide.
AGUJERO DE PIRÁMIDE es un exquisito libro de poemas suaves y febriles, 44 páginas de verdad y mentira. Portadas de color rojo, verde y blanco. 77 copias. No sabemos exactamente cuánto cuesta. Es lo mejor que he leído en mi vida. O sea, mejor que los catálogos del Lidl.
Mientras escribía esto he pensado que el asunto va a venderse a 2 euros. ¿Os parece bien? Claro que no, y no es nuestro problema.
Os dejo con una muestra:
Baltasar
Ahí lo tenéis: Baltasar
Un rey negro que entra en tu casa
de noche y te trae regalos.
¿Existe algo mejor?
Le estoy esperando desnudo en el sofá
mientras bebo una Colacao.
Esta noche es mágica,
la mejor del año
cualquier cosa puede pasar.
Espero que me traiga
todo lo que le he pedido.
Aunque también me encantan las
sorpresas.
Y estas son las portadas:
Este fin de semana estaremos en el Gutter de Barcelona vendiendo todo esto y bebiendo unas latillas. Acercaros y dadnos monedas, por favor.
martes, 16 de mayo de 2017
Fotos exclusivas del nuevo Chuck Norris #7
Hola peña, como veis, no os hemos mentido. Aquí están los ejemplares del nuevo Chuck. Es una demostración empírica de que es cierto, no como en años anteriores, que decía que salía el número y al final nada.
Existen colores distintos y esto es para diferenciar a los lectores Premium de los lectores Normales. ¿Qué tipo de lector eres tú?
Aparte del nuevo Chuck, traeremos un librito de poemas exquisitos escritos por un colega mítico del Chuck. Se llama Agujero de Pirámide y es mejor que todo lo que existe.
Este fin de semana estaremos vendiendo todo esto en el festival Gutter, una movida de autoedición y todo eso donde la gente va a beber y a intentar hacer el amor.
En fin, os dejo con un poema:
Agua
Me gusta beber
pero ahora
solo puedo
beber agua.
Me gustaría beber cerveza.
Pero entonces me vuelvo malo.
Me gusta beber
pero ahora
solo puedo
beber agua.
martes, 9 de mayo de 2017
He vuelto
Hola peña. Llevaba desde el último post (2014) sin conexión a internet. No diré que ha estado bien, que he aprendido a valorar los árboles y el contacto con la gente y todo esto, no. No he sacado NADA positivo de esta experiencia. Me he sentido aislado, mis amigos han desaparecido y he despertado en un mundo nuevo que no entiendo.
En fin, estoy en un locutorio y solamente quería deciros que en breve editaré el nuvo Chuck. Se llamará Chuck Norris #7. De momento llevo 0,25 € gastados en este locutorio y no quiero que la cosa suba más, así que me voy a desconectar.
En breve os colgaré la portada del nuevo engendro y un poco de información, todo eso de cómo conseguirlo, cuánto cuesta y si está repleto de historias de gente triste y jodida que incluso le da pereza masturbarse.
Espero solucionar esto de internet en breve, lo siento. Me arrancaron los cables. Unos tipos se los llevaron. Los arrancaron y se los llevaron. Y me pegaron.
martes, 22 de julio de 2014
Estoy en una convención
Hola, os escribo desde un nuevo país que se han encontrado unos profesionales, estoy dando varias conferencias sobre el humor en los blogs. Es todo muy complicado, la gente que vive aquí no tienen ni idea de "internet" ni de "blogs" y mucho menos de "humor". Siempre que empiezo con mi discurso me interrumpen y resulta que no tienen nada claro y tengo que empezarles a contar TODO desde el principio: la evolución, los monos, los putos romanos, la revolución industrial y Apple y todo eso. Lo van pillando pero son un poco tontos, ni siquiera hablan español. En general es un poco un infierno pero pagan bien, es un país muy rico. Somos tres conferenciantes. Está Jupiter que es un hombre de 54 años que les enseña a diferenciar entre los materiales sólidos y los líquidos. El otro es un tal Carlos que tiene un "espectáculo" —así es como él quiere llamarlo— que consiste en poner gorros a las frutas.
Estaremos unos 6 meses instalados aquí, luego vendrán otros profesionales a enseñarles otras cosas. Tienen que aprender mucho para llegar a nuestro nivel. Nadie sabe cómo se nos ha podido colar un país entero. Nadie se había dado cuenta que existía. Tienen que pensarse un nombre, una bandera y un himno, tienen mucho curro. Pero bueno, para eso estamos, para ayudar. ¿Qué sería de este mundo si no nos ayudáramos los unos a los otros? Hay que inculcarles estas ideas. Ideas positivas.
Bueno amigos, un saludo.
Estaremos unos 6 meses instalados aquí, luego vendrán otros profesionales a enseñarles otras cosas. Tienen que aprender mucho para llegar a nuestro nivel. Nadie sabe cómo se nos ha podido colar un país entero. Nadie se había dado cuenta que existía. Tienen que pensarse un nombre, una bandera y un himno, tienen mucho curro. Pero bueno, para eso estamos, para ayudar. ¿Qué sería de este mundo si no nos ayudáramos los unos a los otros? Hay que inculcarles estas ideas. Ideas positivas.
Bueno amigos, un saludo.
miércoles, 23 de abril de 2014
Mírala a los ojos y El techo
Mírala
a los ojos
El
techo
domingo, 20 de abril de 2014
Una moto cojonuda
Se compró una moto cojonuda. "La mejor opción del mercado" según el vendedor. Algo cara, pero la mejor opción del mercado al fin y al cabo. La guardaba en el comedor de su casa. Le encantaba mirarla mientras comía. Esas lentejas estaban más buenas con esa moto delante. Las lentejas, el puré de patatas, las sopas de sobre. Todo eso estaba más bueno gracias a la moto. Y no solo eso, ya casi ni encendía el televisor. Ni películas, ni series, ni noticias de actualidad. ¿Actualidad? ¿Estás bromeando? La moto era cojonuda. "¿Vienes a dormir?", decía su esposa. La verdad es que no le apetecía "ir a dormir", prefería quedarse toda la noche mirando la moto, tumbado en el sofá mirando la moto. Le habría gustado nacer moto, poder hablar con su nueva moto de cosas de motos en el idioma de las motos. Nada de problemas de humanos, nada de carne ni de sangre ni de sexo ni de comida, solamente conversaciones de moto. Nada de dinero ni de esposas que llegan tarde a casa y se ponen a llorar. Nada de amigos muertos y nada de hijos que pegan a otros hijos en el colegio. Solo acelerar, girar. Las luces, metal caliente. Ser una moto de putamadre, la mejor opción del mercado. Eso habría estado bien, una moto en vez de un hombre. Una moto en vez de un hombre que no había hecho nada en su vida, nada excepto comprarse una moto cojonuda. "¿Vienes a dormir?". Solamente un rato más por favor, solo un rato más.
jueves, 10 de abril de 2014
Chuck Norris #7 - Jardín zen
Hola amigos -por que seguimos siendo amigos, ¿verdad?-, hoy he venido aquí a internet para deciros que ya estamos con la máquina a todo gas. Tenemos ya casi todos los textos del nuevo Chuck y estará listo para el Gutter, el GRAF y todo eso, bueno, solamente nos falta dinero para imprimirlo pero ya nos apañaremos con algo. Siempre nos hemos apañado.
La idea es también dar a luz al CUNT #2, tenemos las espectativas bien altas. En fin, en breve más información sobre el asunto. Os dejo con un texto del nuevo número.
Jardín Zen
Paco estaba con su familia en una playa nudista. Los niños y su mujer no quisieron despilotarse pero él, con la nueva actitud progre que había adquirido al haber ganado el concurso de fotografía de su ciudad, decidió sacarse el bañador y enseñar sus colgantes pelotas a todo el mundo. Los niños estaban avergonzados. Paco estaba agachado intentando hacer una foto a su familia con los hermosos acantilados de la costa brava de fondo. No terminaba de conseguir el encuadre, así que, agachado, iba moviéndose poco a poco hacia atrás para agrandar el cuadro. Al estar agachado y moviéndose hacia atrás con sus pelotas largas colgando Paco iba dejando un rastro en la arena, como si fuera un rastrillo. Como si toda esa jodida playa fuera un maldito jardín zen.
La idea es también dar a luz al CUNT #2, tenemos las espectativas bien altas. En fin, en breve más información sobre el asunto. Os dejo con un texto del nuevo número.
Jardín Zen
Paco estaba con su familia en una playa nudista. Los niños y su mujer no quisieron despilotarse pero él, con la nueva actitud progre que había adquirido al haber ganado el concurso de fotografía de su ciudad, decidió sacarse el bañador y enseñar sus colgantes pelotas a todo el mundo. Los niños estaban avergonzados. Paco estaba agachado intentando hacer una foto a su familia con los hermosos acantilados de la costa brava de fondo. No terminaba de conseguir el encuadre, así que, agachado, iba moviéndose poco a poco hacia atrás para agrandar el cuadro. Al estar agachado y moviéndose hacia atrás con sus pelotas largas colgando Paco iba dejando un rastro en la arena, como si fuera un rastrillo. Como si toda esa jodida playa fuera un maldito jardín zen.
domingo, 2 de febrero de 2014
jueves, 26 de diciembre de 2013
El tipo que se follaba a mi mujer
Había tres cosas que no podía soportar de mi mujer. La primera era la
forma en la que batía los huevos. Lo hacía con demasiada energía y
golpeaba con fuerza el plato con cada sacudida de tenedor. No era
necesario, estaba claro que no era necesario hacer tanto ruido. Luego
tenía esa manía de la simetría. Todo tenía que tener un equilibrio.
Todos los objetos de la casa tenían que estar en armonía: los cuadros,
las sillas, las lámparas,... Joder, todo el peso estaba repartido y nada
destacaba por encima de nada. Al principio no te dabas cuenta, pero
poco a poco todo ese orden se te metía en la cabeza y te destrozaba la
percepción y cuando ibas por la calle todo parecía desordenado y
nefasto. En fin. La tercera cosa que no soportaba de mi mujer era ese
tío, Miguel, un amigo que tenía y con el que a veces quedaba y follaba
en algún hotel de la ciudad. Se conocían desde la infancia y estudiaron
arquitectura juntos. Eran como “mejores amigos” o algo así y crecieron
juntos. Habían pasado de ser amigos a ser amantes, luego de amantes a
amigos de nuevo y luego de amigos a amigos que follan y así
constantemente. Joder, habían pasado por todo. Yo nunca tuve una mejor
amiga y realmente nunca podré llegar a entender qué tipo de relación
tenían entre ellos. El caso es que al terminar la carrera Miguel y
Brenda, mi mujer, planearon una aventura. En aquel momento no estaban
saliendo juntos ni nada pero bueno, eso tampoco quería decir nada.
Decidieron marcharse juntos a buscar trabajo a París pero pocas semanas
antes de irse ella me conoció a mí. Miguel se marchó y Brenda se quedó.
Miguel consiguió trabajo y con el tiempo abrió su propio despacho de
arquitectos. Aquí Brenda encontró un curro bien pagado pero creo que
siempre se preguntaba qué habría pasado si se hubiera largado con su
amigo a París. París, menudo hijo de puta romántico de pacotilla. Hay
que ser hijo de puta. Pues el caso es que de vez en cuando el hijo de
puta ese venía a España y quedaba con mi mujer y follaban durante un fin
de semana entero mientras yo me quedaba solo en casa leyendo o viendo
la tele.
No me malinterpretéis, no es que en ningún momento me ocultaran lo que estaba pasando, Brenda ya me había hablado de ese tipo y yo sabía que habían sido novios y que eran muy amigos, casi almas gemelas, y cuando él volvió por primera vez a España quedamos con él y ambos me plantearon la situación. Estábamos cenando en nuestra casa cuando sacaron el tema, supongo que antes ya lo habían hablado entre ellos, por teléfono o mail o lo que fuera. Me dijeron que se sentían tan unidos que querían hacer el amor cada vez que él visitara Barcelona. No es que estuvieran secretamente y eternamente enamorados -ella me decía que me seguiría queriendo como siempre-, era más bien un aprecio infinito entre ellos, una estima y un respeto que se plasmaba sin barreras ni prejuicios. En ningún momento plantearon la disolución de mi matrimonio, Brenda quería seguir conmigo y Miguel no quería una relación con Brenda, él quería seguir viviendo en París y no quería cambiar de vida. De algún modo lograron presentarme la situación como si no fuera algo raro, como si el sexo extramatrimonial fuera algo natural y que desarrollar celos a partir de esta situación sería algo muy egoísta por mí parte. Me dijeron que el sistema de familia nuclear era algo caduco, que ya éramos adultos y que podríamos manejar esta situación sin problemas, que en el fondo no se trataba de hacer el amor o de no hacer el amor, se trataba de hacer una “revolución de los sistemas y valores familiares”, como dijeron ellos. De algún modo su discurso tenía sentido y terminé apoyando la causa. En fin, ya sabéis como son esta gente que ha estudiado carreras complicadas, consiguen que tus ideas parezcan retrógradas cuando son de lo más normales. Aparte de esto, como yo era un pobre ilustrador que trabajaba en casa y no ganaba demasiado dinero, no pude ni plantearme la posibilidad de dejar a Brenda.
A mis amigos ilustradores nunca les conté nada de esto ya que seguramente no lo habrían entendido y pensarían que estaba totalmente loco por aceptar este acuerdo. Además, yo sería incapaz de articular un discurso lógico –como hicieron ellos conmigo- para convencerles de que ésta era la mejor opción para todos. Joder, Miguel solamente venía a España dos o tres veces al año, tampoco era una locura. Era algo, hasta cierto punto, soportable.
Así que llegó uno de esos momentos en que Miguel visitaba Barcelona y planificamos, como siempre, una cena en casa. Los tres; Miguel, Brenda y yo. Ya era algo normal y el día antes Brenda y yo fuimos al mercado a comprar algo especial para cocinar, nos decantamos por el pescado, ella había visto una receta interesante en una web y nos pareció la mejor opción. Tampoco es que preparásemos las visitas de Miguel como si viniera el Rey de España a cenar, pero era algo que celebrar –sobre todo para ellos- y estaba bien cocinar algo decente y comprar un buen vino. Llegados a este punto yo ya había canalizado mi rabia hacia niveles insospechados. La situación no me agradaba pero ya había asumido cierta indiferencia, era algo normal. Incluso el hijo de puta este de Miguel no era un mal tipo. Ya nos había visitado unas 15 veces y ya habíamos podido conocernos más, de hecho incluso nos habíamos intercambiado mails y a veces recibía mails suyos de esos con bromas de Power Point. Normalmente bebíamos bastante vino durante las cenas y luego nos servíamos unos combinados y terminábamos bastante borrachos y al final de la velada, cuando estábamos todos tocados, hablábamos sobre nuestro “asunto” y de lo “genial” que era poder llevar estas cosas con tanta naturalidad, con tanta madurez. Luego, hacia las tres de la madrugada, ellos dos se marchaban al hotel y ya no les volvía a ver hasta al cabo de dos días, cuando nos despedíamos en el aeropuerto. Brenda ya sabía cómo funcionaba todo esto y las despedidas no eran dramáticas ya que realmente se volverían a ver en unos pocos meses. Durante su ausencia yo aprovechaba para trabajar tranquilamente con mis ilustraciones, que de hecho ya me iba bien. Durante varios días era el dueño de la casa y podía comprarme esa comida congelada que tanto odiaba Brenda y beber mucha cerveza y no tenía que estar escuchando ese martilleo constante de cuando Brenda batía huevos.
Como siempre Miguel llegó puntual a las nueve de la noche y me saludó efusivamente con abrazos e incluso algún beso mejillero. A Brenda le dio un beso en la boca bastante largo y luego se fueron a la cocina, donde Brenda estaba ultimando los preparativos de la cena. Como era de esperar la disposición de los platos estaba en perfecta armonía. Como éramos tres, ella se puso en el lado ancho de la mesa, justo en medio, y a Miguel y a mí no situó a un extremo cada uno. A cada lado había una vela y una botella de vino y en medio colocó un florero. Todos los elementos de encima de la mesa estaban separados por la misma distancia. Irónicamente Miguel y yo también formábamos parte de esa simetría, sus dos hombres estaban igualados ante ella, en equilibrio, ninguno de los dos era más importante que el otro. Tengo que reconocer que estos pequeños detalles siempre me habían resultado incómodos y desafortunados, excesivamente fríos y calculados, hechos casi con una malicia inconsciente.
Empezamos a comer y todo fue sucediéndose como de costumbre: charlas entretenidas y muy alejadas de lo que se podría considerar como un diálogo vacío y cliché. Con Miguel no se hablaba del tiempo o del trabajo, con Miguel todo era una disertación constante sobre la vida y la sociedad. De hecho ese tipo le tenía fobia a la mediocridad, al ritmo soñoliento constante con el que la mayoría de gente vivíamos. En un momento de la conversación soltó la bomba. Miguel anunció que había conocido a una mujer. Brenda sonrió hipócritamente y yo, como ya había bebido un poco de más, se me ocurrió la genial idea de comentar que ahora, por fin, ya podríamos hacer un auténtico intercambio de parejas. Yo haría el amor con esa mujer mientras Miguel y Brenda follaban en el hotel. El comentario no hizo mucha gracia. Brenda siguió callada y entonces Miguel dijo que él creía que esa mujer no entendería la relación que teníamos nosotros tres y que no podría entrar nunca en este juego. De hecho ni siquiera se lo propondría ya que ni a él le apetecía en absoluto seguir quedando con Brenda, Miguel estaba enamorado, por lo que este triángulo absurdo se ha había terminado. Brenda seguía callada, claramente decepcionada. Me serví otra copa de vino en silencio y vi cómo lo miraba, directamente a los ojos, con un odio absoluto, como si la hubiera estado engañando durante años. Miguel notó la decepción y le dijo que éramos adultos, que tanto como habíamos podido entrar en esta espiral podríamos salir de ella. Él seguiría queriéndola como siempre pero las cosas, a partir de ahora, cambiarían un poco. En ese momento la simetría se rompió, Brenda se fue a llorar a la cocina, diciendo que no entendía nada, que su relación iba más allá de follar y de la celosía, que era una nueva forma de entender la amistad. Toda esa mierda progresista que se había creído durante años se le estaba atragantando, pobre Brenda. Fui a la cocina a hablar con ella y empecé a consolarla, a decirle que no era culpa suya, que ella lo había hecho todo bien. Era curioso estar consolándola por este tema cuando ella había estado periódicamente poniéndome los cuernos “legalmente”. Pero la tía estaba fuera de sí, destrozada, empezó a insultarme y a decirme que yo nunca había entendido y que nunca entendería la relación que tenía con Miguel, una relación pura y de verdad. La dejé tirada en la cocina sollozando, hundiéndose en su propia miseria y autoengaño.
Me dirigí al comedor y yo mismo empecé a soltarle a Miguel el discurso que ellos me soltaron hace años para que aceptara el juego. Que si éramos gente madura, que teníamos que ser abiertos de mente y que esta sociedad únicamente contemplaba una idea de familia y de sexualidad muy retrógrada. Que en el fondo esto era una especie de lucha contra el sistema, la herencia directa del Mayo del 68 francés. Era por la causa. “¿Qué puta causa?” Me soltó él al final. Joder, cuanto razón tenía ¿Qué puta causa?
Le dije a Miguel que se largara de casa y cuando cerré la puerta me dirigí a la cocina lleno de rencor y sádicamente empecé a escupirle a Brenda todo lo que pensaba sobre toda esa gran mierda. Le pregunté que quién coño se había creído que era por haberme hecho pasar por todo eso. Que ella le había encontrado un punto de lógica a esta relación a tres bandas pero que a mí me había estado haciendo daño durante años y que en ningún puto momento había pensado en cómo me podría sentir yo. También le dije que odiaba su puta manía por la simetría y que aún odiaba más el ruido excesivo que hacía al batir los huevos y que, de hecho, esos huevos que había estado batiendo durante todos estos años habían sido los míos y que ya estaba harto. “Que sepas que me has estado haciendo daño. Con tu sufismo y tu lógica y racionalidad y tu visión perfecta del mundo, me has hecho mucho daño”. Tiré varios platos al suelo y ella gritó. Golpeé un armario como si quisiera matar a una persona y me largué al comedor.
Mi mujer se pasó la noche encerrada en la cocina y yo, como siempre, terminé viendo la tele a solas. Al fin y al cabo esta visita no había sido tan distinta de las demás.
Publicado originalmente en vice.com
No me malinterpretéis, no es que en ningún momento me ocultaran lo que estaba pasando, Brenda ya me había hablado de ese tipo y yo sabía que habían sido novios y que eran muy amigos, casi almas gemelas, y cuando él volvió por primera vez a España quedamos con él y ambos me plantearon la situación. Estábamos cenando en nuestra casa cuando sacaron el tema, supongo que antes ya lo habían hablado entre ellos, por teléfono o mail o lo que fuera. Me dijeron que se sentían tan unidos que querían hacer el amor cada vez que él visitara Barcelona. No es que estuvieran secretamente y eternamente enamorados -ella me decía que me seguiría queriendo como siempre-, era más bien un aprecio infinito entre ellos, una estima y un respeto que se plasmaba sin barreras ni prejuicios. En ningún momento plantearon la disolución de mi matrimonio, Brenda quería seguir conmigo y Miguel no quería una relación con Brenda, él quería seguir viviendo en París y no quería cambiar de vida. De algún modo lograron presentarme la situación como si no fuera algo raro, como si el sexo extramatrimonial fuera algo natural y que desarrollar celos a partir de esta situación sería algo muy egoísta por mí parte. Me dijeron que el sistema de familia nuclear era algo caduco, que ya éramos adultos y que podríamos manejar esta situación sin problemas, que en el fondo no se trataba de hacer el amor o de no hacer el amor, se trataba de hacer una “revolución de los sistemas y valores familiares”, como dijeron ellos. De algún modo su discurso tenía sentido y terminé apoyando la causa. En fin, ya sabéis como son esta gente que ha estudiado carreras complicadas, consiguen que tus ideas parezcan retrógradas cuando son de lo más normales. Aparte de esto, como yo era un pobre ilustrador que trabajaba en casa y no ganaba demasiado dinero, no pude ni plantearme la posibilidad de dejar a Brenda.
A mis amigos ilustradores nunca les conté nada de esto ya que seguramente no lo habrían entendido y pensarían que estaba totalmente loco por aceptar este acuerdo. Además, yo sería incapaz de articular un discurso lógico –como hicieron ellos conmigo- para convencerles de que ésta era la mejor opción para todos. Joder, Miguel solamente venía a España dos o tres veces al año, tampoco era una locura. Era algo, hasta cierto punto, soportable.
Así que llegó uno de esos momentos en que Miguel visitaba Barcelona y planificamos, como siempre, una cena en casa. Los tres; Miguel, Brenda y yo. Ya era algo normal y el día antes Brenda y yo fuimos al mercado a comprar algo especial para cocinar, nos decantamos por el pescado, ella había visto una receta interesante en una web y nos pareció la mejor opción. Tampoco es que preparásemos las visitas de Miguel como si viniera el Rey de España a cenar, pero era algo que celebrar –sobre todo para ellos- y estaba bien cocinar algo decente y comprar un buen vino. Llegados a este punto yo ya había canalizado mi rabia hacia niveles insospechados. La situación no me agradaba pero ya había asumido cierta indiferencia, era algo normal. Incluso el hijo de puta este de Miguel no era un mal tipo. Ya nos había visitado unas 15 veces y ya habíamos podido conocernos más, de hecho incluso nos habíamos intercambiado mails y a veces recibía mails suyos de esos con bromas de Power Point. Normalmente bebíamos bastante vino durante las cenas y luego nos servíamos unos combinados y terminábamos bastante borrachos y al final de la velada, cuando estábamos todos tocados, hablábamos sobre nuestro “asunto” y de lo “genial” que era poder llevar estas cosas con tanta naturalidad, con tanta madurez. Luego, hacia las tres de la madrugada, ellos dos se marchaban al hotel y ya no les volvía a ver hasta al cabo de dos días, cuando nos despedíamos en el aeropuerto. Brenda ya sabía cómo funcionaba todo esto y las despedidas no eran dramáticas ya que realmente se volverían a ver en unos pocos meses. Durante su ausencia yo aprovechaba para trabajar tranquilamente con mis ilustraciones, que de hecho ya me iba bien. Durante varios días era el dueño de la casa y podía comprarme esa comida congelada que tanto odiaba Brenda y beber mucha cerveza y no tenía que estar escuchando ese martilleo constante de cuando Brenda batía huevos.
Como siempre Miguel llegó puntual a las nueve de la noche y me saludó efusivamente con abrazos e incluso algún beso mejillero. A Brenda le dio un beso en la boca bastante largo y luego se fueron a la cocina, donde Brenda estaba ultimando los preparativos de la cena. Como era de esperar la disposición de los platos estaba en perfecta armonía. Como éramos tres, ella se puso en el lado ancho de la mesa, justo en medio, y a Miguel y a mí no situó a un extremo cada uno. A cada lado había una vela y una botella de vino y en medio colocó un florero. Todos los elementos de encima de la mesa estaban separados por la misma distancia. Irónicamente Miguel y yo también formábamos parte de esa simetría, sus dos hombres estaban igualados ante ella, en equilibrio, ninguno de los dos era más importante que el otro. Tengo que reconocer que estos pequeños detalles siempre me habían resultado incómodos y desafortunados, excesivamente fríos y calculados, hechos casi con una malicia inconsciente.
Empezamos a comer y todo fue sucediéndose como de costumbre: charlas entretenidas y muy alejadas de lo que se podría considerar como un diálogo vacío y cliché. Con Miguel no se hablaba del tiempo o del trabajo, con Miguel todo era una disertación constante sobre la vida y la sociedad. De hecho ese tipo le tenía fobia a la mediocridad, al ritmo soñoliento constante con el que la mayoría de gente vivíamos. En un momento de la conversación soltó la bomba. Miguel anunció que había conocido a una mujer. Brenda sonrió hipócritamente y yo, como ya había bebido un poco de más, se me ocurrió la genial idea de comentar que ahora, por fin, ya podríamos hacer un auténtico intercambio de parejas. Yo haría el amor con esa mujer mientras Miguel y Brenda follaban en el hotel. El comentario no hizo mucha gracia. Brenda siguió callada y entonces Miguel dijo que él creía que esa mujer no entendería la relación que teníamos nosotros tres y que no podría entrar nunca en este juego. De hecho ni siquiera se lo propondría ya que ni a él le apetecía en absoluto seguir quedando con Brenda, Miguel estaba enamorado, por lo que este triángulo absurdo se ha había terminado. Brenda seguía callada, claramente decepcionada. Me serví otra copa de vino en silencio y vi cómo lo miraba, directamente a los ojos, con un odio absoluto, como si la hubiera estado engañando durante años. Miguel notó la decepción y le dijo que éramos adultos, que tanto como habíamos podido entrar en esta espiral podríamos salir de ella. Él seguiría queriéndola como siempre pero las cosas, a partir de ahora, cambiarían un poco. En ese momento la simetría se rompió, Brenda se fue a llorar a la cocina, diciendo que no entendía nada, que su relación iba más allá de follar y de la celosía, que era una nueva forma de entender la amistad. Toda esa mierda progresista que se había creído durante años se le estaba atragantando, pobre Brenda. Fui a la cocina a hablar con ella y empecé a consolarla, a decirle que no era culpa suya, que ella lo había hecho todo bien. Era curioso estar consolándola por este tema cuando ella había estado periódicamente poniéndome los cuernos “legalmente”. Pero la tía estaba fuera de sí, destrozada, empezó a insultarme y a decirme que yo nunca había entendido y que nunca entendería la relación que tenía con Miguel, una relación pura y de verdad. La dejé tirada en la cocina sollozando, hundiéndose en su propia miseria y autoengaño.
Me dirigí al comedor y yo mismo empecé a soltarle a Miguel el discurso que ellos me soltaron hace años para que aceptara el juego. Que si éramos gente madura, que teníamos que ser abiertos de mente y que esta sociedad únicamente contemplaba una idea de familia y de sexualidad muy retrógrada. Que en el fondo esto era una especie de lucha contra el sistema, la herencia directa del Mayo del 68 francés. Era por la causa. “¿Qué puta causa?” Me soltó él al final. Joder, cuanto razón tenía ¿Qué puta causa?
Le dije a Miguel que se largara de casa y cuando cerré la puerta me dirigí a la cocina lleno de rencor y sádicamente empecé a escupirle a Brenda todo lo que pensaba sobre toda esa gran mierda. Le pregunté que quién coño se había creído que era por haberme hecho pasar por todo eso. Que ella le había encontrado un punto de lógica a esta relación a tres bandas pero que a mí me había estado haciendo daño durante años y que en ningún puto momento había pensado en cómo me podría sentir yo. También le dije que odiaba su puta manía por la simetría y que aún odiaba más el ruido excesivo que hacía al batir los huevos y que, de hecho, esos huevos que había estado batiendo durante todos estos años habían sido los míos y que ya estaba harto. “Que sepas que me has estado haciendo daño. Con tu sufismo y tu lógica y racionalidad y tu visión perfecta del mundo, me has hecho mucho daño”. Tiré varios platos al suelo y ella gritó. Golpeé un armario como si quisiera matar a una persona y me largué al comedor.
Mi mujer se pasó la noche encerrada en la cocina y yo, como siempre, terminé viendo la tele a solas. Al fin y al cabo esta visita no había sido tan distinta de las demás.
Publicado originalmente en vice.com
viernes, 27 de septiembre de 2013
FLIA
Mañana estaremos todo el día en la FLIA.
Toda la información aquí: http://fliabcn.tumblr.com/
Los organizadores del asunto nos han dedicado unas bellas palabras. El día de hoy ya ha valido la pena, es hora de ir a dormir. Mañana será un gran día. Quiero que hoy sea mañana. Quiero el futuro AHORA:
Bueno, ¿y qué podemos decir de los siguientes participantes? Son los tipos del Fanzine Chuck Norris, Pol y Héctor, Héctor y Pol, Cigarro y Jazz, Jazz y Cigarro. ¿Cuánto llevan? ¿7 años? ¿8 años? Para nosotros llevan desde antes de que ellos mismos nacieran. Fotocopia a fotocopia y palabra a palabra se han ganado el respeto de todo el mundo. Sus historias de hombres sensibles, sudorosos, jodidos, hombres con un presupuesto de 1€ al día, supervivientes de la dura jungla social y urbana, entrañablemente perdedores pero al fin y al cabo humanos; ellos, y sólo ellos, han llegado a cientos de personas y a miles de corazones.
sábado, 7 de septiembre de 2013
He encontrado 2 copias del Fanzine Chuck Norris #4
Pues eso, he encontrado dos copias de este asunto. Auténticas reliquias, 2€ cada copia. He subido el "producto" a la tienda. Venga, animaros, que con 4€ me puedo comprar un bote de habas de esas en aceite de oliva que son de hombre rico. Joder, no quiero rallaros, pero creo que este número fue nuestro "paso a la madurez". Aquí empezaron a cambiar un poco las cosas, para bien, espero. Menos chistes de pollas y más historias de hombres muy jodidos y peruanos borrachos en el metro. Joder, TODO UN CLÁSICO. El Ciudadano Kane de los fanzines.
miércoles, 21 de agosto de 2013
Últimas copias de Cigarro & Jazz y CUNT #1
Me enorgullece decir que solamente nos quedan 2 copias de cada fanzines. Dadle chusta al supermercado, que necesito las monedas.
viernes, 16 de agosto de 2013
El tipo que se follaba a mi mujer
He escrito una nueva historia para Vice, aquí tenéis el asunto:
http://www.vice.com/es/read/el-tipo-que-se-follaba-a-mi-mujer
Por ahora nada más, todo lo que tenía que salir bien ha salido mal. Así que nos ceñiremos al plan de siempre.
http://www.vice.com/es/read/el-tipo-que-se-follaba-a-mi-mujer
Por ahora nada más, todo lo que tenía que salir bien ha salido mal. Así que nos ceñiremos al plan de siempre.
miércoles, 3 de julio de 2013
Booklet Library Japan
lunes, 17 de junio de 2013
CUNT #1 en el TMEO #122
En el TMEO #122 nos han reseñado el maldito CUNT #1. Joder, esto de las almohadillas se me está yendo de las manos.
Os juro que no es un "truco de márketing" pero nos quedan muy pocas copias del CUNT #1 y del Cigarro & Jazz. Solamente lo comento, ¿vale hijos de puta?
Joder, hacía tiempo que no actualizábamos esto, se está bien aquí, con las famosas brisas de internet. Realmente es un muy buen sitio para ir a morir. En fin, ya está bien de tanta tontería, voy a volver a la vida real.
Espero poder daros (Daros, ese viejo cabrón) buenas noticias en brevas, pero ya sabéis como va esto de las buenas noticias.
martes, 16 de abril de 2013
Tienda actualizada con "Cigarro & Jazz" y "CUNT #1"
Ya podéis encontrar los nuevos LANZAMIENTOS en nuestra tienda de internets, aquí:
http://fanzinechucknorris.bigcartel.com/products
Si entráis a la tienda desde el link de la derecha dadle a "All" en "Categories", así os saldrán todos los números disponibles.
No creo que lleve las novedades a ninguna tienda de momento, así que la única forma de encontrarlas es aquí. AQUÍ Y AHORA.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)













































