
-Tios, hay una tia en pelotas en nuestra terraza.
Eran las 6 de la mañana.
Los 4 nos quedamos parados delante de la ventana, mirando las tetas de esa criatura celestial. Se movía como un maldito ángel y todos teníamos unas horrorosas ganas de follárnosla. Fue Jake quien salió. Con la nariz sangrando invitó a la chica a entrar. Se llamaba Theresa. La invitamos a coca y a las sobras de pizza. No sabemos de dónde salió, pero nos pasamos media mañana follando con esa tia. A Jake se le curó la nariz y Roy se tranquilizó. Aunque me cueste admitirlo, en ese momento el funeral y la muerte y toda la mierda me parecía algo muy sencillo y no demasiado importante, y creo que para los demás también. Luego fuimos los 4 al funeral de nuestro amigo vestidos con la ropa del día anterior y luego volvimos a casa a seguir follando con esa tia.
Supongo que hicimos lo correcto.