Pues nada, el otro día os puse la crítica que Juarma nos había hecho del fanzine, pues bien, hace poco me mandó unas preguntas que respondí como pude. Podéis leer la entrevista en su blog llamado muerte al underground.
No sé, es algo que podéis leer en el trabajo, en casa no, solamente en el trabajo, porque es ilegal y conlleva peligro. LEEDLO EN EL TRABAJO.
Gracias.
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lunes, 26 de octubre de 2009
sábado, 11 de abril de 2009
Droga en el cubata
De hecho no quería ir a esa fiesta. La tía con la que ultimamente me habían entrado ganas de follar conocía a unos tipos que quizás se pasaban por la fiesta de ese tío, así que no tuve más remedio que ir. Habían varios grupos de gente repartidos por el salón de la casa, estuvimos un rato de pie, los dos solos hablando mierda sin sentido. Entones ella empezó a hablar con esos tíos con camisas ajustadas y yo me largué a la cocina a pillar unas cervezas. Allí había otro grupo de gente largando mierda. Abrí la nevera, cogí una lata y le pregunté a una pava que había por allí que quién era la más guarra de sus amigas. La tía se me quedó mirando como diciendo, ¿tío, no eres demasiado viejo para decir estas mierdas? La verdad es quizás tuviera razón pero eso me importaba una mierda porque la tía con la que quería follar esa noche estaba hablando con unos niños de camisa prieta largando basura sobre Kierkegaard o algo así y unos tal Animal Collective. El caso es que en ese momento decidí tocarle las tetas a esa chica de la cocina. Saltó ese tipo de pantalones cagados y empezó a empujarme mientras las tías me gritaban mierdas y me insultaban como prostitutas sin propina. Al tipo se le cayó el móvil al suelo por culpa de esos putos pantalones de rapero y yo lo pillé con tranquilidad absoluta mientras me empujaban y se reían de mi. Alcé la mano con el móvil de mierda y saqué la mano por la ventana. Estaba ofreciéndoles una amenaza. Los paletos lo entendieron y se apartaron. Entonces me saqué la polla y empecé a mear en medio de la cocina, luego tiré el puto móvil en medio del meado y seguí meando ese puto Iphone. Cuando terminé el tipo se me echó encima y nos peleamos un poco, ninguno de los dos sabía realmente pelear así que nadie salió herido. Al final me echaron a patadas de la cocina, volví al salón con la parte superior de los pantalones parcialmente meada y mis zapatos salpicados, me acerqué a ella y la besé en la boca. Los camisas prietas me miraron y se quedaron quietos como hijos de puta. Ella me apartó y me dijo que estaba borracho. Le dije que me gustaba y que quería hacer el amor con ella. Los chicos me obligaron a dejarla en paz, pese a que REALMENTE era mi amiga. En ese momento salió el rapero del Iphone gritando que le había estropeado el invento del calvo de Apple. La gente se puso en mi contra y me echaron de la fiesta, incluso ella. Ella estaba del lado de los cretinos. O quizás el cretino era yo. Qué más da, estaba con los otros, no me defendía. Me largué de la casa pensando en que tampoco importaba demasiado, solamente quería follármela, no me importaba una mierda esa tía. Pensé un poco sobre lo que había hecho y llegué a la conclusión de que alguien me había puesto droga en el cubata en el bar donde habíamos estado antes con ella y mis amigos. Donde ella propuso que fuéramos a esa fiesta y todos mis amigos se negaron a ir y yo les dejé tirados para ir con ella para intentar follármela. Supongo que mis amigos me metieron droga en el cubata, supongo que por eso mismo ellos son mis amigos y todos esos tíos de la fiesta unos auténticos hijos de la gran puta, incluso ella.
miércoles, 4 de febrero de 2009
Me encontré el otro día con alguien y ...
-Tio, el otro día vi un video de unas tipas desnudas cagando en un vaso, tampoco eran tan asquerso la verdad, tendrías que verlo. También se me fundió la tele y tuve que mandar unos 100 mails a la peña para ver si podía conseguir una de gratis. No quería pagar una, paso de ir al Carrefour o Mediamarkt a mirar teles, comparar, preguntar y gastarme pasta en una puta mierda de tele que no me sirve para nada, así que al final decidí sudar de tele y ahora vivo sin tele. Es mucho mejor, tengo más tiempo para hacer mis movidas y me siento más vivo, puta tele de mierda que nos jode la vida. Bueno, la veo por internet pero me ha salido de gratis, ostias, a uno de mis amigos le dieron una paliza el otro día; el tipo iba andando por la calle con las bolsas del supermercado (había comprado para tirar una semana; huevos, leche, carne, tostadas, galletas, nocilla, cocacolas y birras) y tenía las dos manos ocupadas, ya sabes, llevando las bolsas. Eso que le vienen dos chavales, digo, dos putos críos de mierda y le empiezan a pedir la hora, tabaco y toda esta basura. Mi colega suda de ellos y les dice textualmente "iros a la puta mierda criajos". Les dice esto y sigue andando, el colega. Avanza como unos 5 o 6 metros y escucha que los chavales están como hablando por detrás, diciendo cosas, no sé. Entonces, de repente, mi colega se gira y se encuentra a uno de estos chavales delante suyo con el puño en el aire. El hijo de puta le golpea en la cara, mi colega sigue sujetando las bolsas y viene el otro chaval y los dos están ahí golpeando a mi amigo que no puede hacer nada con las bolsas del súper. Luego lo tiran al suelo y le empiezan a dar patadas, durante un buen rato. Mi colega suda de ellos. En eso que al poco rato los críos se largan y mi colega se queda tumbado en el suelo, sangrando, sujetando las dos bolsas del súper. Esos dos putos críos maricones no le hicieron ni soltar las bolsas del Lidl y también encontré un libro que me leí hace cacho tiempo, cuando tenía como 15 años, en casa de una tía que me estoy tirando ahora y estoy flipando porque cada línea que leo me transporta a esa época y lo recuerdo todo con una definición brutal colega, es como cuando escuchas una canción y todo eso te transporta y piensas en el pasado y es como si no hubiera pasado nada de tiempo. ¿Sabes? Bueno tío, me tengo que largar, tengo unas movidas con una peña de madrid, es que te digo que últimamente no paro ¿este viernes qué haces tío? Nosotros vamos a una fiesta con peña que estará guay y pinchará un colega, ¿te apuntas o que? ¿Te apuntas? Habrá priba gratis y todo será cojonudo, es el sitio donde hay que estar, donde hay que estar ahora y si te lo pierdes te arrepentirás colega, te presentaré a la gente y te molará. ¿Te apuntas?
-¿Por qué coño llevas los pantalones tan abajo?
-¿Por qué coño llevas los pantalones tan abajo?
viernes, 23 de enero de 2009
Delincuencia en la ciudad
Hoy he ido als encants a ver las cosas que han robado los moros y en una parada de chaquetas había 3 viejos de puro y brandy y uno de ellos le comenta a otro -"Tu lo único que te puedes follar es una tia con polla, un maricón o...o una negra"-. Poesía urbana.Les voy a descubrir, amigos de Chuck, un nuevo ejercicio de delincuencia. Les voy a hablar de un crimen sucio, sin escrúpulos, terrible y sobre ruedas. Estoy hablando de...los taxistas pirata. Resulta que el otro día subí a un taxi y el tipo estaba hablando con un compañero suyo del gremio por uno de esos walkie talkies chungos que tienen instalados. Estaban hablando sobre los taxistas pirata. Según ellos, eran tipos del este que tuneaban coches para que parecieran taxis, con el taxímetro y todas las movidas. Estos tipos lo que hacen, según lo que esuché de esos taxistas, es buscar "clientes" cerca de estaciones de autobuses o por los aeropuertos. Su modus operandi consiste en escoger una víctima cargada con maletas caras y llevarla a su destino. Hasta aquí todo es normal y no pasa nada, van hablando sobre el tiempo o sobre tetas, la víctima no se percata de nada. Cuando llegan al destino, el "cliente" paga al taxista pirata y al bajar del taxi pirata para coger la maleta que está metida en el maletero (y por la que ha pegado suplemento), el taxista pirata arranca el coche y se pira con el material. A veces solamente consiguen calcetines y condones, otras veces hay más suerte y pillan algún objeto tecnológico de valor, dinero en efectivo o arte europeo. Se ve que son una gran red de estafadores que operan en ciudades capitales. Vayan con cuidado, el crimen se puede esconder en un taxi,...en un taxi pirata.
Hay cosas jodidas pero (según dijo un borrachuzo en un bar del clot), lo único que no tiene solución es la muerte.
Viva la putas y el bimbo con atún.
domingo, 11 de enero de 2009
Test de preguntas de féminas
Respuestas a varias preguntas que nos han mandado las lectoras de Chuck Norris a la dirección de correo electrónico o al domicilio postal de la redacción:¿Estáis buenos o qué?
-Bueno, lo importante es si tu estás buena, hija de puta, pero la verdad es que sí.
¿Tenéis números atrasados del fanzine?
-Sí, tenemos copias de todos los números, pero los tenemos guardados en un pequeño almacén del Clot. Simplemente nos da vergüenza que la gente los lea. Quiero decir, es mucho mejor que la mayoría de mierda que se hace a nivel editorial en España, pero no es suficiente para complacer nuestros críticos y exigentes cerebros.
¿Estáis buenos o qué?
-Joder, que sí.
Cuando fui al Saló del Cómic vi vuestro stand pero no me atreví a acercarme, por eso compré el fanzine en Arkham. El caso es que tenía miedo de que me insultárais. ¿Sois realmente tan hijos de puta y cretinos como parece?
-Somos hombres débiles y tristes ocultos tras una fachada de hierro y músculos. Bueno, ya sabéis de lo que hablamos, seguramente vuestros padres son así.
Me ofendió bastante el artículo sobre las tetas, ¿qué coño os creéis?
-¿Qué problema tienes? ¿Por qué te enfadas cuando tu novio prefiere beber con sus amigos a follar contigo?
Mis amigas han leído el Chuck Norris #4 y no les ha gustado demasiado.
-Esto no es una pregunta pero merecía la pena. La tía esta es de Albacete y se llama María Elena Guzmán Castro, supongo que tiene como 19 años o menos, ha empezado a estudiar ilustración, interiorismo o internet y hace poco su madre le regaló por reyes un libro barato de Robert Crump de La Cúpula y ahora se cree que está metida en toda esta mierda del mundillo underground. La tia lee fanzines. ¡JODER, la tia lee fanzines! Felicidades. Si quieres te enseño a liar petas nena.
¿El Dr. Lefa existe?
-Sí.
¿Me gusta mucho lo que escribís en el magazine. Tengo algunos textos que creo que encajarían con el contenido, estáis abiertos a colaboraciones?
-Hay varios tipos que colaboran con nosotros. TIPOS. Nunca un coñito ha puesto sus garras en Chuck Norris. Por cierto, ¿magazine?
De momento esto es todo. Tenemos más preguntas y mierdas pero estoy en el curro y me estoy poniendo nervioso al hacer dos cosas a la vez. Seguiremos otro día. Podéis seguir mandándonos preguntas de mierda por correo postal, electrónico o comentando esta misma u otras entradas. Muchas gracias lectoras, este post es un homenaje a todas vosotras.
Larga vida.
lunes, 24 de noviembre de 2008
El dinero
Los 13 usos VERDADEROS del dinero (como concepto)
-El dinero consumido en grandes cantidades proporciona alucinaciones que algunos chamanes interpretan a modo de oráculos.
-Observando las distintas ecuaciones que nos proporciona el dinero se ha llegado a conocer el auténtico nombre de DIOS y el de SATÁN/SATANÁS/BELCEBÚ/DIABLO/LUCIFER/SPIDERMAN2. El problema es que no se puede ni escribir ni pronunciar, ni tan siquiera comunicar.
-Tratado de la forma adecuada, sirviéndose uno de conocimientos de origami occidental, el dinero se pueden utilizar a modo de anticonceptivo y, en algunos casos, como sombrero de copa para fiestas elegantes de la jet set.
-En Sabadell los tractores lo utilizan como combustible.
-Con el dinero se pueden leer las mentes de los humanos más débiles o de pequeños animales roedores.
-Algunos artistas utilizan el dinero a modo de musa, por ejemplo, el conocido riff de guitarra de "A Dios le pido" de Juanes fue compuesto a través de visualizar DINERO durante varios días durante el verano.
-Mezclado con albahaca, clavo y gengibre, el dinero nos proporciona una apetecible salsa que muchos cocineros coinciden al considerarla perfecta para acompañar la carne de cordero.
-Introducido en un iPod, el dinero nos proporciona horas y horas de entretenimiento digital.
-En muchas fiestas de jóvenes consideradas "cool" los asistentes visten prendas vistosas repletas de colores ácidos y gafas extravagantes. Sus movimientos son curiosos y todos intentan follar entre ellos. Estos chicos actuales se drogan con una droga juvenil llamada dinero.
-Muchos lectores profesionales utilian el dinero como punto de libro. Otros no.
-Los negros más altos aseguran que varias veces han dado la vuelta al mundo al apoyarse sobre el dinero. Éste se eleva y alcanza velocidades superiores a la del sonido.
-Es el recipiente perfecto para almacenar frutas, verduras, codicia y venganza.
-La mayoría de humanos se pasan muchas horas seguidas perdiendo el tiempo para conseguir un poco de dinero. Algunos incluso llevan gorras de Disney al hacerlo.
-El dinero consumido en grandes cantidades proporciona alucinaciones que algunos chamanes interpretan a modo de oráculos.
-Observando las distintas ecuaciones que nos proporciona el dinero se ha llegado a conocer el auténtico nombre de DIOS y el de SATÁN/SATANÁS/BELCEBÚ/DIABLO/LUCIFER/SPIDERMAN2. El problema es que no se puede ni escribir ni pronunciar, ni tan siquiera comunicar.
-Tratado de la forma adecuada, sirviéndose uno de conocimientos de origami occidental, el dinero se pueden utilizar a modo de anticonceptivo y, en algunos casos, como sombrero de copa para fiestas elegantes de la jet set.
-En Sabadell los tractores lo utilizan como combustible.
-Con el dinero se pueden leer las mentes de los humanos más débiles o de pequeños animales roedores.
-Algunos artistas utilizan el dinero a modo de musa, por ejemplo, el conocido riff de guitarra de "A Dios le pido" de Juanes fue compuesto a través de visualizar DINERO durante varios días durante el verano.
-Mezclado con albahaca, clavo y gengibre, el dinero nos proporciona una apetecible salsa que muchos cocineros coinciden al considerarla perfecta para acompañar la carne de cordero.
-Introducido en un iPod, el dinero nos proporciona horas y horas de entretenimiento digital.
-En muchas fiestas de jóvenes consideradas "cool" los asistentes visten prendas vistosas repletas de colores ácidos y gafas extravagantes. Sus movimientos son curiosos y todos intentan follar entre ellos. Estos chicos actuales se drogan con una droga juvenil llamada dinero.
-Muchos lectores profesionales utilian el dinero como punto de libro. Otros no.
-Los negros más altos aseguran que varias veces han dado la vuelta al mundo al apoyarse sobre el dinero. Éste se eleva y alcanza velocidades superiores a la del sonido.
-Es el recipiente perfecto para almacenar frutas, verduras, codicia y venganza.
-La mayoría de humanos se pasan muchas horas seguidas perdiendo el tiempo para conseguir un poco de dinero. Algunos incluso llevan gorras de Disney al hacerlo.
sábado, 22 de noviembre de 2008
Fragmentos sobre el azar
Manel entra en la panadería y pide amablemente una baguette. Por algún motivo el panadero le da una barra de medio y le cobra 30 céntimos más de lo que le habría costado la baguette. Manel se va extrañado de la panadería.
Josep Tàrrega está apoyando su tarjeta del bicing encima del lector de la parada de Sagrada Família. Esta vez le toca la bicicleta número 14. Al llegar a ella ve que la rueda de detrás tiene el freno apretado contra ella, por lo que pedalear resulta un trabajo un tanto arduo. Josep deja de nuevo la bici y vuelve a apoyar la tarjeta. La parada le comunica que ya no hay más bicis disponibles. Josep Tàrrega tenía prisa y no dispone de dinero en efectivo ni tarjeta de metro.
Daniel Díaz Rialp está sentado en el sofá de su casa. Se dispone a ver de nuevo la cuarta temporada de Perdidos, para estar preparado cuando llegue la quinta. Antes se dirige a la cocina a coger una bolsa de ganchitos, pero dentro del armario ya no quedan bolsas de ganchitos.
Un hombre titubea en mitad de la Plaza Vella de Terrassa. De repente cae al suelo y se queda tumbado. Nadie lo ve, todo el mundo está tomando los postres con su familia.
Hay algo en este mundo que hace que las cosas vayan jodidamente mal. Por suerte no nos sucede a nosotros.
Josep Tàrrega está apoyando su tarjeta del bicing encima del lector de la parada de Sagrada Família. Esta vez le toca la bicicleta número 14. Al llegar a ella ve que la rueda de detrás tiene el freno apretado contra ella, por lo que pedalear resulta un trabajo un tanto arduo. Josep deja de nuevo la bici y vuelve a apoyar la tarjeta. La parada le comunica que ya no hay más bicis disponibles. Josep Tàrrega tenía prisa y no dispone de dinero en efectivo ni tarjeta de metro.
Daniel Díaz Rialp está sentado en el sofá de su casa. Se dispone a ver de nuevo la cuarta temporada de Perdidos, para estar preparado cuando llegue la quinta. Antes se dirige a la cocina a coger una bolsa de ganchitos, pero dentro del armario ya no quedan bolsas de ganchitos.
Un hombre titubea en mitad de la Plaza Vella de Terrassa. De repente cae al suelo y se queda tumbado. Nadie lo ve, todo el mundo está tomando los postres con su familia.
Hay algo en este mundo que hace que las cosas vayan jodidamente mal. Por suerte no nos sucede a nosotros.
martes, 11 de noviembre de 2008
Miguel
Llevaba más de dos horas de pie en la cocina. La comida estaba fría y me dolían las piernas. Había algo sentado encima de la nevera, me estaba mirando y hacía ruidos con esa cosa extraña que tenía en medio de la cara. No podía entender qué hacía eso en mi cocina, lo único que sabía era que se llamaba Miguel. Entre ruido y ruido, más o menos cada 5 minutos, decía "Miguel". No recuerdo la forma que tenía, ni si tenía extremidades u ojos o torso. El tipo era como carne. Carne y ya está. Carne que decía "Miguel" cada 5 minuitos más o menos. Había decidido esperarme a que pasara algo, sin moverme, a que alguno de los dos hiciera algo, a que me atacara o me abrazara o me llevara con sus amigos. Yo no iba a llevar la iniciativa pero estaba dispuesto a morir. Supongo que él también estaba extrañado. Puede que no tuviera ni puta idea de lo que estaba haciendo ahí, encima de mi nevera. Tardé en descubrir que llevaba una camiseta, o parte de ella. Llevaba una camiseta mía, de cuando era muy pequeño. No sé cómo la había cogido o cómo se la había puesto, pues como he dicho el ser extraño básicamente no tenía forma, el caso es que llevaba mi camiseta de "Campaments del '89". Empezó a dolerme la mano, entonces me di cuenta de que llevaba más de dos horas cogiendo la jarra de agua con mi mano derecha. Estaba llena y pesaba bastante, quiero decir, con el tiempo, se había hecho bastante pesada. Notaba como el brazo estaba tenso y el dolor me llegaba hasta el cerebro. Los dedos hacían fuerza y me dolía la palma de la mano, parecía una enfermedad o algo. -"Miguel"- dijo de nuevo. En ese momento la jarra cayó. Los cristales quedaron navegando encima del agua. Tenía los zapatos mojados y había quedado un pequeño surco en las baldosas de la cocina, como un agujerito negro. Cuando levanté la mirada ya no había nada. No había rastro de esa cosa de carne.
Traje la cena al comedor. Mi esposa me comentó que había tardado un poco. Le dije que se me había caído la jarra del agua y que una baldosa estaba rota. Pero tampoco demasiado. La comida estaba fría pero le gustó. Me preguntó si tenía algún problema. Le dije que en esa casa había algo asqueroso que se hacía llamar "Miguel". Fue entonces cuando me di cuenta de ello y a las tres semanas ya me había echado del piso.
Traje la cena al comedor. Mi esposa me comentó que había tardado un poco. Le dije que se me había caído la jarra del agua y que una baldosa estaba rota. Pero tampoco demasiado. La comida estaba fría pero le gustó. Me preguntó si tenía algún problema. Le dije que en esa casa había algo asqueroso que se hacía llamar "Miguel". Fue entonces cuando me di cuenta de ello y a las tres semanas ya me había echado del piso.
miércoles, 22 de octubre de 2008
El hombre cuando mea
En el día de hoy, jueves 23 de Octubre de 2008 -no lo pueden verificar en la fecha de esta entrada porque lo he empezado a escribir cuando aún era miércoles-, voy a explicar a las mujeres la forma en que TODOS los hombres mean. Estoy totalmente convencido, muchas chicas a las que me he follado y me han visto mear a través de una traviesa puerta abierta, de que las mujeres sienten una gran curiosidad por saber cómo meamos los hombres. Siempre es buen saber conocer todos los pequeños detalles cotidianos que regentan el día a día del sexo opuesto. Yo, sin duda alguna, siento una gran curiosidad por las técnicas y métodos mixitivos de las chicas a las que amo o que, simplemente, conviven conmigo. No es que me guste el orín per sé, pero si que me gusta escarbar en la intimidad del sexo débil. Aviso que este post tiene una extensión importante. Como no actualizaremos en unos días (nos vamos a Huesca a beber vino y a vender speed), es recomendable distribuirse la lectura en varios días, cual dominical a lo largo de la semana. Bien, empecemos pues:Un hombre entra andando de forma tranquila al baño. Ha abierto la puerta con la mano que define si es diestro o zurdo.
Al entrar en los aseos, un hombre tiene que decidir (cosa que le distingue de las mujeres) dónde evacuar los líquidos que su cuerpo rechaza. Tenemos el baño común, donde se caga y se folla o esos meaderos pegados a la pared con forma de cabeza de caballo. La decisión no es sencilla, pues si quieres mear y vas al baño común, lo otros usuarios de los servicios pueden pensar que vas a cagar, cosa que NUNCA beneficia a un hombre. Aún así, los baños denominados en este mismo pequeño artículo como "comunes" ofrecen una intimidad sin igual, ya que las cabezas de caballo dan rienda suelta a los buceadores vouyers del water closet. La decisión tiene que ser firme, pues la duda puede hacer que un hombre haga movimientos estúpidos e intranquilos. Un hombre con ganas de mear sabe dónde quiere hacerlo y nunca titubea. En estos casos de duda, que ya son patéticos de por sí, hacen que tus nuevos compañeros piensen que eres un mierda o un marica que se ha puesto nervioso con tanta polla suelta.
Si al entrar ves a un viejo de pie, en frente del meadero de la pared, que no mea y está como parado y no hace nada en 2 o 3 minutos, HUYE. Esto significa que es gay y que éste es un lugar de cruising. Fíjate bien porque posiblemente se vaya haciendo pequeñas pajas en intervalos de 15/20 segundos.
Volvamos a los tipos de aseos; el cerrado o común y el cabeza de caballo en la pared.
Un hombre que usa el baño común es un hombre introvertido. Es en estos lares dónde un hombre puede explayarse en su intimidad. La mayoría nos bajamos los pantalones hasta los tobillos, dejando que el cinturón haga un pequeño golpecito contra las baldosas blancas del suelo -*clinc*-. Los calzoncillos también, hasta los tobillos. Los que no se bajan los pantalones tienen que urdir tácticas y decidir métodos para sacarse el rabo, estas técnicas y métodos los veremos en el apartado del váter-cabeza de caballo en la pared. Algunos hombre poco hombres deciden SENTARSE (joder) y escuchar como su miembro dispara contra la parte delantera-interior del váter. Es una bonita sintonía, sin duda. Esto no es muy recomendable hacerlo con la polla bien dura (estado muy habitual en los hombres), pues entonces tenemos que aplicar cierta presión en el cuerpo superior del pene para que éste descienda y apunte a un lugar que no sea la puerta o nuestra cara. Al hacer esto hay que vigilar, ya que muchas veces nuestros enormes penes pueden hacer que nuestro glande toque las paredes interiores del váter y esto no es nada agradable, más que nada porque por ahí ha pasado pis de muchos degenerados que mean después de hacerse pajas en ese mismo váter y su pis está aliñado con esperma denso y goteante cual nariz acatarrada.
Los hombres que no se sientan se quedan de pie. Con el miembro ya preparado, solamente hace falta apuntar y disparar. Los hombres que no disponen de prepucio ya saben el ángulo que su pene debe adoptar para que la fina línea de pis cortante alcance su objetivo. Algunos lo enfocan hacia abajo, otros más arriba, depende de la naturaleza del orificio de la uretra. Esto lleva cierto tiempo de práctica, pero a los 35 años ya se conoce tal dirección a la perfección. Los hombres que tengan prepucio tienen tres opciones; subirse la piel para emular a los sin-prepucio; bien sujetar el final del prepucio y presionar con el fin de cerrar la salida del pis y crear una pequeña bota de vino que, cuando ya esté bastante llena (puedes notar que el farçallet está a punto de estallar) el usuario abrirá una poca para que el pis salga en la dirección que se desee. El control es ABSOLUTO y se puede controlar el caudal de orín, por lo tanto, también el ruido que produce el choque con el mármol o el agua. La técnica puede parecer poco higiénica, pero cuando hablamos de pollas, coños y culos el horno no está para bollos. Quiero decir, de tal palo tal astilla. Finalmente tenemos la opción en las manos de Dios. Esto no quiere decir que Dios entrará en el baño y nos tocará un poco el rabo o que dejaremos el miembro a su aire y esperaremos que una mano invisible, como la de la economía, guíe nuestra polla en el arte del meandro. Esto supondría en más de una ocasión que nuestras ropas quedarían teñidas por el líquido contra picaduras de medusas. Con un poco de suerte solamente ensuciaríamos nuestro entorno o a nosotros mismos. En las manos de Dios el hombre sujetará su polla y meará tan contento y campante, sin aplicar ninguna técnica a su pene y/o prepucio. Mear tal cual. Esta técnica es la más artística ya que dejamos al azar la forma y dirección en que nuestro pis se desarrollará, solamente tendremos en nuestras manos el control sobre la intensidad. Entonces podremos decir que estamos en las manos de Dios. TODO depende de la forma que tenga EN ESTE MOMENTO el prepucio. Puede ser cojonudo o puede ser un infierno. Podemos dar diana o mearnos las manos. En cualquier caso, siempre es bonito dejar decidir al azar y tirar los dados contra la pared. En los momentos de miembro encrespado, solamente sirve una técnica; la de la vieja sentándose. Esto es ponerse como una vieja que se va a sentar (para visualizar bien esto puedes imaginarte que tu polla es una flecha y tú eres el arco, la cuerda que tensa va de tu frente a tus pies, apunta el extremo no puntiaguda de la flecha hacia el agua) para poder enfocar nuestro cipote poco manejable hacia el centro del váter. Es difícil y no siempre se acierta. No es cómodo. Puede doler o crearnos sensaciones extrañas en el pene. Mear con el rabo duro siempre creará sensaciones curiosas.
En el váter común o cerrado, el hombre de pie puede decidir con más facilidad dónde mear dentro del recinto del propio váter. Tiene las distintas paredes del váter (cada una con sus propias características que ahora explicaremos) y el centro del manantial, que es donde está el agua. El hombre sentado únicamente puede enfocar hacia una cara del interior del asiento. Dirigir el rayo hacia otras latitudes supondría doblar el pene de forma dolorosa. Para los principiantes que quieran aventurarse a mover el rabo sentado, lo más recomendable es intentar dirigir la sangría amarilla hacia el centro, con el glande mirando hacia abajo, hacia el manantial. Eso en estado rabo duro es imposible y hay que limitarse a apuntar hacia la pared frontal, con el riesgo de rozar la pared interior meada.
Depende de lo que busquemos enfocaremos hacia un sitio u otro. Si queremos demostrar a los de afuera que tenemos un buen cipote, le meteremos caña directa al agua, que caiga todo ahí, con peso. El ruido es brutal y parece que tengas una polla gigante (¿?). Si quieres pasar desapercibido dale a la pared más cercana a tí, a la que enfocas cuando meas sentado. Es un puto silenciador del FBI. Las paredes laterales y trasera son el intermedio entre el estruendo y el silencio, juega con ello. Siempre es divertido hacer mover el chorro alrededor del manantial y ver los distintos tonos, timbres y volúmenes que nos ofrece el closet. Hay que vigilar con la presión, pues demasiada potencia puede devolvernos pis a nuestras camisas del Pull and Bear de mierda.
Entretenimiento: Al irrigar podemos jugar a destrozar papel de váter, probar distintos tonos y volúmenes (como hemos dicho en el punto anterior) o jugártela paseándote cerca de los bordes, donde el precio de perder está en salir estampado con gotitas. Hay gente que se lo pasa bien meando directamente fuera o encima del papel higiénico para joder a los primos que cagan de noche en los bares/discotecas (que ya les vale), eso se hace bastante a menudo cuando uno va con unas copichuelas de más.
Precauciones: Como no es tu váter da igual si meas fuera.
Los hombres extrovertidos y habladores usan el váter-cabeza de caballo en la pared. Como en el caso anterior hay algunos que deciden bajarse los pantalones y calzoncillos hasta los tobillos. Es una iniciativa arriesgada pero muy respetada. Algunos lo hacen para llamar la atención, otros lo utilizan como sutil señal para los servicios donde se hace cruising y otros lo ven como una forma de aventura: si están solos se bajan los pantalones, si llega alguien después de ellos es como si les tocara la bala en la ruleta rusa. Salir airoso de este juego de azar es muy reconfortante y sales a la calle pensando que todo el mundo es una mierda y que tu entiendes cómo funciona este mundo y ellos NO. Algunos hombres simplemente se bajan los pantalones porque lo ven de lo más normal.
Si no eres de estos, entonces simplemente te desabrocharás la bragueta y dejarás un pequeño agujero por el que tiene que salir tu rabo. ¿Correcto? Pues no. No solamente tiene que salir tu rabo, tienen que salir tu rabo y tu escroto, tus huevos. No eres HOMBRE si al mear no te sacas la polla y los testículos. Hombre.....¡hay que darlo todo joder! Esto parece sencillo pero no lo es. Hay peligros. Puedes rajarte con los dientes de la bragueta, puede que el pantalón ofrezca un agujero demasiado pequeño o puede que tengas visores a tus lados. Hay que vigilar siempre que no haya putos viejos mirándote el rabo y los huevos. Por eso tienes que saber perfectamente si el sitio donde estás meando es un paradero de cruising. Normalmente intentaremos mear en sitios NORMALES y evitaremos: Baños de estaciones de RENFE, baños de El Corte Inglés, FNAC o galerías de estas de mierda, baños de estaciones de Metro grandes y céntricas, baños de gimnasios chungos (DIR) o piscinas municipales. Hay más y tendrás que investigar.
Una vez tengamos el rabo fuera, libre de peligro, aplicaremos las mismas técnicas de chorro. Normalmente se escogen las técnicas que hacen más ruido y que denotan un rabo más gigante, ya que estamos a la vista de todos y queremos que sepan o crean que tenemos un buen aparato follador. A diferencia de los baños cerrados, la cabeza de caballo no ofrece mucho juego armónico, eso sí, tiene una buena resonancia debido a su forma, cosa que aprovecharemos para meterle más traca a la potencia y aumentar el tamaño de nuestras pollas en las cabezas de los demás.
Entretenimiento: Todos hemos jugado con las bolitas de olor, ¿verdad?
Precauciones: Los eternos pelitos de polla de otras personas que se posan en estos meaderos dan un asco infinito. Pese a que lo parezca, no transmiten cáncer de sida. Piensa que incluso tu, sin querer, dejas esas cosas por ahí.
Coando el hombre termina de mear, agita el rabo varias veces y se mancha la camiseta o el jersey. Si hace poco que se ha corrido (porque se ha masturbado o ha follado) o está cachondo y con el rabo mode mazorca on, puede que una mezcla de pis y líquido pre o post seminal aparezca coronando el orín. Es bonito de ver.
Finalmente el hombre se guarda el cipote y los huevos y se ata la bragueta, se anilla el cinturón y anda tranquilo hacia la pica, donde se lava las manos (nosotros lo hacemos, sabemos que vosotras no porque creéis que no os tocáis el coño y que no pasa nada) y sale del recinto. Luego le dice a su amigo o pareja que ya está y que se pueden ir de allí.
Espero que este paseo por los secretos del pene y el hombre les haya servido de ayuda, al menos que haya saciado un poco vuestras curiosas mentes femeninas y que haya aumentado vuestro amor por los redactores de Chuck. Sin más dilación nos despedimos, no sin antes abrir la puerta a nuestras dudas sobre la meación femenina. Hemos escuchado que la idea de aspersores tiene algo que ver con lo que hacéis vosotras. En fin.
jueves, 2 de octubre de 2008
02-10-08

Intenté marchar rápido del bar porque no había podido pagar el café. Estaba realmente sin un centavo, ni siquiera tenía monedas de esas de bronce. Pisé la calle y aceleré mi paso, lleno de culpa, y empecé a sudar el invierno, humedeciendo mi cuerpo debajo del grueso jersey que estaba debajo del abrigo rasgado que llevaba para protegerme del tiempo. Me paré al pasar dos calles, y apoyado contra una semáforo lo vi. Vi ese cielo de invierno, ese cielo claro sin nubes, con ese gran sol flotando encima de todos nosotros, por encima de todos los periódicos, de todos los perros callejeros, de las mujeres preciosas y de los coches caros. Me iluminaba la cara y me llenaba de energía, no sé exactamente cómo, pero me cambió el humor. Todo dió un gran giro y parecía que toda mi vida valía la pena, hasta el más pequeño acto que hubiera hecho, todo tenía su valor, respetaba todas y cada una de las cosas que había hecho. Incluso empecé a apreciar a los desconocidos que pasaban a mi lado. Esas caras con las que nunca me fijaba, que pasaban inadvertidas cada día. Encontraba que todo era bello, que era magnífico que todo esto estuviera aquí, esas personas en la calle, los enormes edificios -como ha podido el hombre construir estas cosas tan grandes, Cristo, en esto han trabajado cientos de hombres para que lo podamos ver ahora mismo, algún arquitecto o algo diseñó todo esto y escogió los materiales y ahora lo podemos ver, con fragmentos de sol pegados en las ventanas, cegándonos cuando intentamos mirarlas-, la belleza del tráfico, ahora coches, luego personas, luego otra vez coches, Dios, era precioso. Los locales llenos de gente, tomando sus cafés y sus pastas, los podemos ver a través de los cristales, hablan, hablan entre ellos, se comunican, se entienden, tienen ideas, hablan de lo que harán el fin de semana y se cuentan sus vidas y se escuchan, se escuchan todo el rato y se entienden, todos se entienden. Empecé a andar de nuevo, me desabroché el abrigo y dejé entrar el aire fresco, andé todo recto mirándolo todo, a todos y me sentía muy contento de pertenecer a todo esto, a toda esta idea de vivir y existir y pensé que nunca más saldría de un bar sin pagar, en todo caso hablaría con el dueño y llegaríamos a un acuerdo, lo entendería, tendría sentido, es normal quedarse sin dinero.
Llegué al edificio de oficinas, saludé al portero -buenas tardes Juan, voy al tercer piso-. Me dirigí a mi asiento, preparé mi mesa y empecé mi turno. No había ventanas y no podía ver nada. Quedaban 8 horas y no podía ver nada.
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