domingo, 24 de enero de 2010
Un cuento fecal, uno de tantos.
Ese tipo llégó a su trabajo, se sentó en su silla y se sacó el sombrero. Al poco rato se levantó y le comentó a su jefe que se había cagado encima. Su jefe, un tipo comprensivo, le dijo que podía tomarse la tarde libre. El hombre se puso de nuevo el sombrero y se largó a casa a ver la tele. A final de mes vió que su nómina seguía igual, no le habían descontado ese día fecal. Entonces todo empezó. El tipo empezó a cagarse encima cada día, en momentos distintos de su jornada laboral. A veces a los 3 minutos de haber llegado. Se levantaba y se dirigía al jefe "-Perdona, es que creo que me he cagado encima-". El jefe lo mandaba directamente a casa. Otras veces lo hacía cuando quedaban solamente 2 horas para terminar la jornada. Cuando el jefe veía que se levantaba y se acercaba, ya se temía lo peor, aunque a veces era una falsa alarma y solamente pedía el típex. Como quien no quiere la cosa, como si fuera una novedad, como si no le pasara nunca el tipo se acercaba al jefe y lanzaba eso de: "-Perdona, es que creo que me he cagado encima-". Esto lo hacía cada día, os lo juro por mis pelotas. El truco le funcionó toda la vida, luego se jubiló y cada fin de semana contaba a sus nietos esa historia sobre cómo había conseguido vivir sin mover un dedo. Los niños no lo entendían demasiado pero sabían que el abuelo simplemente les quería decir que eso de cagarse encima en el colegio no era algo tan malo. Así que los niños siguieron cagándose encima el resto de su vida. Y los hijos de éstos también, y sus descendientes, y los otros y otros y otros...
jueves, 14 de enero de 2010
viernes, 8 de enero de 2010
Redacción: Mi primer polvo.
La idea era viajar en el tiempo de alguna forma legal y encontrarme con el YO de hace 10 años y obligarme a ir de putas. De esta forma conseguiría dejar de tener vergüenza al decir que a mis 28 años aún no había follado. Era un buen plan. Pero salió mal. Las cosas se jodieron un poco, allí todo era más barato; la comida, la bebida, las mujeres,... El primer día que estuve en el pasado me fui con una puta y luego me pillé una buena taja. Terminé dormido en un portal con la ropa potada. Suerte que era verano y al día siguiente me pude duchar en una fuente y limpiarme un poco la ropa. Me había gastado casi todo mi dinero y no podía sacar nada del banco porque en esa época no tenía nómina en la cuenta y porque básicamente mi cartilla tenía una fecha del futuro y los putos cajeros de mierda no la podían leer. Tampoco pude entrar a una oficina de "La Caixa" a pedir una cartilla porque mi aspecto no era el de un chaval de 18 años de mierda. De todos modos ya ni me dejaron entrar por culpa de mis pintas de indigente. La verdad es que tenía mucha hambre, así que empecé a molestar a la gente, a pedirles dinero para llamar por teléfono. Conseguí unas monedas y me compré un pollo a l'ast y una cervecita. El pollo estaba bastante bueno la verdad. Estaba yo tomando tranquilamente mi cerveza en el Parc de l'Escorxador cuando de repente me vi a mi mismo andando por la calle. La verdad es que no me dije nada por vergüenza. Mi aspecto era patético. -Mejor no molestarme- pensé. Me miré en el reflejo de un aparador de un comercio y realmente me había convertido en una especie de mendigo, un vagabundo temporal depauperado. La verdad es que no tenía ni puta idea de volver a mi época contemporánea. Así que me encontré atrapado en el pasado, mendigando e intentando no encontrarme conmigo mismo. Menuda mierda ¿No? Bueno, al menos pude mojar el cimbrel. Técnicamente si volviera a mi tiempo real podría afirmar que eché mi primer polvo en el año 2000, cuando se supone que tenía 18 años, pero volver era ya IMPOSIBLE. Mi vida destrozada por buscar un primer polvo. En fin, más vale tarde que nunca.
Y eso es lo que me ha venido esta noche a la cabeza.
Y eso es lo que me ha venido esta noche a la cabeza.
domingo, 27 de diciembre de 2009
La Kurda #2
Bueno, estoy metido en el asunto de La Kurda. Segundo número. Haré un apartado personal, muy personal, con ideas y relatos y toda esa mierda que os gusta tanto. Aquí os dejo un pequeño avance, así me creeréis. A veces miento, pero normalmente digo la verdad. Confiad en mi, de nuevo. Gracias.IDEAS PARA FOLLAR MÁS
-Renacer en forma de ave Fénix.
-Limpiarme las pelotas varias veces al mes.
-Estudiar una carrera o al menos terminar de una maldita vez la ESO.
-Aprender a hacer reducciones de vinagre de Módena.
-Tener un amigo como Casper, o Pluto o el monstruo de la Bella y la bestia. No recuerdo su nombre.
-Vivir en un mundo irreal en el que solamente existen dos colores, y uno es NUEVO.
-Abandonar a la esposa y a los críos e ir a vivir en un piso de estudiantes en el Born.
-Pedir la nacionalidad española.
-Dejar de comprar esas bolsas baratas de patatas Matutano, las pequeñas. Estéticamente no te queda bien y te hace parecer un niño.
-Olvidarte, al menos durante unos segundos, de querer follar más.
Feliz Navidad y próspero 2007.
miércoles, 16 de diciembre de 2009
La "conexión pene".
ANTES LOS COMICS COSTABAN 175 PESETAS. Ahora ya no. No se exactamente cuánto cuestan porque ya no leo comics porque tengo una edad.
Cambio de tema. Hoy esto es un toma y daca.
Llevo AÑOS intentando buscar la "conexión pene". Me explico. Ya sabéis que los chinos tienen esa movida de que si te tocas una parte de la mano es como si aplicaras esa presión o alguna mierda a otra parte de tu cuerpo. ¿Ok? Bien. Pues no sé si esto es real o qué, pero a veces me rasco en una parte de la espalda y noto una "movida" en la pierna. El caso es que muchas tardes me las paso rascándome la espalda a ver si noto algo en el sexo. Tocarme el sexo a distancia. Rascarme en la espalda y, a la vez, masturbarme. O lo que sea. La "conexión pene".
En fin, en el trabajo uno hace lo que puede, disculpen.
En breve a ver si subo una lista o algo de buenos discos de este año 2009. Un año a punto de fallecer. Esperaremos al 31. Lo haré justo ese día, en el trabajo. Mientras coméis basura barata. Gambas baratas. Vino y champán barato. Yo estaré trabajando, pero la empresa me invita a un buen champán. El champán de la soledad, el de las campanas tristes. El champán del fin del mundo. El "Stroggenlopghs".
Es como cuando en la caja del super le decías a tu madre "¿Mamá, has robado algo?". Y la broma no le hacía puta gracia. Le hacía tan poca gracia que no te hablaba durante el camino a casa. Tampoco te hablaba durante todo el día siguiente. Ni en 14 años.
Relato corto:
Mi amigo Miguel me decía de ir al baño y medirnos las pollas. Yo la tenía más larga pero él seguía insistiendo en ir al baño y volverlas a medir, como si hiciera ALGO en casa. ALGO para que su pene creciera. Primero era un poco agobiante -"Joder, otra vez al baño a sacarme el miembro de niño"-, pero desde que Miguel se rindió y aceptó que su miembro siempre estaría por debajo del mío, no ha habido un solo día en el que no echara en falta esa pequeña visita especial a los baños del "insti". Algunos lo llaman crecer, yo lo llamo morir.
Adéu bona nit i que hi hagi sort.
Cambio de tema. Hoy esto es un toma y daca.
Llevo AÑOS intentando buscar la "conexión pene". Me explico. Ya sabéis que los chinos tienen esa movida de que si te tocas una parte de la mano es como si aplicaras esa presión o alguna mierda a otra parte de tu cuerpo. ¿Ok? Bien. Pues no sé si esto es real o qué, pero a veces me rasco en una parte de la espalda y noto una "movida" en la pierna. El caso es que muchas tardes me las paso rascándome la espalda a ver si noto algo en el sexo. Tocarme el sexo a distancia. Rascarme en la espalda y, a la vez, masturbarme. O lo que sea. La "conexión pene".
En fin, en el trabajo uno hace lo que puede, disculpen.
En breve a ver si subo una lista o algo de buenos discos de este año 2009. Un año a punto de fallecer. Esperaremos al 31. Lo haré justo ese día, en el trabajo. Mientras coméis basura barata. Gambas baratas. Vino y champán barato. Yo estaré trabajando, pero la empresa me invita a un buen champán. El champán de la soledad, el de las campanas tristes. El champán del fin del mundo. El "Stroggenlopghs".
Es como cuando en la caja del super le decías a tu madre "¿Mamá, has robado algo?". Y la broma no le hacía puta gracia. Le hacía tan poca gracia que no te hablaba durante el camino a casa. Tampoco te hablaba durante todo el día siguiente. Ni en 14 años.
Relato corto:
Mi amigo Miguel me decía de ir al baño y medirnos las pollas. Yo la tenía más larga pero él seguía insistiendo en ir al baño y volverlas a medir, como si hiciera ALGO en casa. ALGO para que su pene creciera. Primero era un poco agobiante -"Joder, otra vez al baño a sacarme el miembro de niño"-, pero desde que Miguel se rindió y aceptó que su miembro siempre estaría por debajo del mío, no ha habido un solo día en el que no echara en falta esa pequeña visita especial a los baños del "insti". Algunos lo llaman crecer, yo lo llamo morir.
Adéu bona nit i que hi hagi sort.
martes, 8 de diciembre de 2009
Hierba
Para qué coño nos vamos a engañar; la hierba es realmente una droga de negros.
El caso es que ese tipo estaba en casa de un amigo, yo no lo conocía, pero el tipo estaba ahí tumbado en el sofá. Había comprado varias latas de cerveza y estábamos tranquilamente viendo videos en el ordenador. El tipo tenía una bolsa enorme de hierba y no paraba de hacerse cigarrillos con esa mierda. De repente el tipo se levantó y se empezó a largar del piso , y en este momento vimos que tenía todo el culo cagado y había dejado el sofá manchado de mierda. Nadie dijo nada, el tipo se largó y seguimos mirando videos. Luego, hablando mientras hacíamos un poco de comida, nos dimos cuenta de que nadie conocía al tipo y nadie sabía qué coño hacía ahí. No sé qué tipo de hierba estaba fumando ese colgado, pero lo que está claro es que no era precisamente para un blanquito. Los negros llevan tiempo fumándola y nunca se han cagado encima.
En cuento al sofá, bueno, ya os he dicho que no era mi casa. Y el tipo tampco era TAN amigo mío.
El caso es que ese tipo estaba en casa de un amigo, yo no lo conocía, pero el tipo estaba ahí tumbado en el sofá. Había comprado varias latas de cerveza y estábamos tranquilamente viendo videos en el ordenador. El tipo tenía una bolsa enorme de hierba y no paraba de hacerse cigarrillos con esa mierda. De repente el tipo se levantó y se empezó a largar del piso , y en este momento vimos que tenía todo el culo cagado y había dejado el sofá manchado de mierda. Nadie dijo nada, el tipo se largó y seguimos mirando videos. Luego, hablando mientras hacíamos un poco de comida, nos dimos cuenta de que nadie conocía al tipo y nadie sabía qué coño hacía ahí. No sé qué tipo de hierba estaba fumando ese colgado, pero lo que está claro es que no era precisamente para un blanquito. Los negros llevan tiempo fumándola y nunca se han cagado encima.
En cuento al sofá, bueno, ya os he dicho que no era mi casa. Y el tipo tampco era TAN amigo mío.
martes, 1 de diciembre de 2009
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