Entré en el bar. Me senté. Pedí una hamburguesa y me trajeron esto:
lunes, 21 de noviembre de 2011
jueves, 17 de noviembre de 2011
Volcanes
Tenía tres cabezas. De sus ojos salían pelos muy gruesos. ¿Cómo coño le pueden salir pelos de los ojos a algo? Por lo general su cara era muy jodida. No tenía ni boca ni nariz, tenía como unas extrañas algas que se movían como las aletas de un pez o como unas sábanas colgadas en el jardín. Tengo que hablaros de los agujeros esos; tenía unos extraños agujeros en la espalda, como volcanes. Volcanes que respiraban. Creo que dentro de esas cosas estaban sus pulmones. No sé, dentro había algo, algo importante, algo que lo mantenía con vida. Sus brazos eran extremadamente largos, medían cuatro veces su tamaño. Los dedos, por lo contrario, eran cortos y gorditos, casi redondos, como bolas de billar. Su abdomen era muy delgado y tenía como varias cicatrices. Sus seis piernas eran muy oscuras y peludas. El pelo caía hasta los pies y apenas se veían las uñas de sus garras. En fin, el caso es que le pagué los 12 pavos de la pizza y se largó. Me tumbé en el sofá, encendí la tele, di un trago a la cerveza y saludé a lo que sería una de las mejores noches de mis últimos meses.
viernes, 21 de octubre de 2011
La camada
Todos esos hombres estaban desnudos, con las pollas empalmadas y bebiendo vino caro en la cocina. Hablaban de cosas que apenas entendía y se reían de mi jersey. Creo que ése no era exactamente mi sitio. Conocía los nombres de algunos de ellos pero no me sabía ni un solo apellido.
Los vi por primera vez en una presentación de un libro de mierda en una librería. No había mucha gente y estaban estos tipos bien vestidos sentados delante de todos los demás, mirando al escritor mientras leía un capítulo del libro. Recuerdo que pensé que quizás eran amigos del escritor o el editor o algo. Pensé que sería interesante conocerlos, ser uno de ellos. Los tipos se reían y tenían bromas internas. Daban bastante envidia. Entre rabia y envidia, la verdad.
Al terminar la lectura empecé a beber de las copas de vino que había en una mesa junto a los canapés y frutos secos. Algún que otro ser solitario se acercó para charlar pero yo los ignoraba e intentaba que notaran mi indiferencia . Quería conocer a los hombres graciosos, no a los tipos como yo. No quería charlar con tipos sin amigos. Más tarde los hombes graciosos se largaron con el escritor y yo me fui a casa.
Semanas más tarde había otra presentación en la librería. Asistí con la única intención de volver a ver a esa gente. Antes me acerqué a un bar de la zona a beber algo. No quería aparecer sobrio por el evento. Cuando estoy sobrio soy extremadamente aburrido. De todos modos llegué demasiado pronto y tampoco estaba demasiado borracho. Esperé a fuera mirando las cosas que había en la ciudad. Al no fumar tuve que improvisar algún tipo de juego para entretenerme hasta que llegaran las otras personas, así que me dediqué a contar los hombres que parecían homosexuales pero que seguramente no lo serían. Curiosamente el juego era terriblemente entretenido, mejor que un maldito cigarrillo. Bueno, supongo, nunca he probado un cigarrillo. El caso es que me pasó el tiempo volando. Poco a poco la librería empezaba a llenarse de gente pero esos tipos no llegaban. A partir de ahora me referiré a "esos tipos" como a "la camada", ¿de acuerdo? Resentido, entré a escuchar al pésimo escritor leer un pedazo de su libro de mierda, mirando constantemente a mi alrededor. Estaba realmente nervioso y quería largarme de aquel sitio, más que nada me sentí patético. Había ido allí solamente para intentar hacerme amigo de la camada. ¿Qué clase de tipo soy? Me largué silenciosamente y cogí una copa de vino antes de salir. Me senté al suelo y seguí contando maricones que seguramente no lo eran. Entonces llegaron, con sus aires de grandeza, sus carcajadas y sus fuertes voces. Los odiaba. Pasaron por mi lado sin inmutarse, sin mirarme ni nada, como si no me conocieran. De hecho no me conocían, que yo pensara en ellos constantemente no quería decir que ellos supieran de mi existencia. Decidí entrar de nuevo. Los busqué y me senté a su lado, escuché de nuevo al escritor, que esta vez, entre las carcajadas de la camada, me pareció un escritor excelente. Me invitaron a tomar un poco de vino con ellos y charlar un rato sobre la lectura del autor.
De repente estábamos todos en un bar, bebiendo sin parar. La camada, el escritor y yo. Recuerdo muy poco de esa noche pero fue cojonudo. Estaba dentro, era uno de ellos.
A partir de ahí la cosa empezó a funcionar. Quedábamos en la librería, hubiese lo que hubiese y luego nos llevábamos al escritor a tomar unos tragos. A veces simplemente bebíamos, otras veces nos lo llevábamos a discotecas y nos metíamos cocaína. Otras veces terminábamos con prostitutas. La cosa se me fue de las manos y me convertí en alguien que no reconocía. De hecho, fue en ese momento, cuando estábamos todos en esa cocina, bebidos y ellos en pelotas y con las pollas duras, riéndose de mi, cuando me di cuenta de que todo era una gran mentira. En ese preciso momento dejé el vaso en la mesa y me largué por la puerta para nunca más volver a ver a esos tipos.
martes, 27 de septiembre de 2011
Demasiado tarde.
-Vale, llevo varios días llevando la misma ropa. Quizás mi pelo grasiento no me favorece, pero por Dios, deme la mano, le ayudaré a salir del coche.
Acababa de presenciar un accidente de coche y simplemente quería ayudar al pobre anciano a salir de ese maldito carruaje en llamas. Pero el tipo insistía en quedarse, se negaba a que un tipo que parecía un mendigo le ayudara. Intenté explicarle que no vivía en la calle, que simplemente llevaba varios días bastante ocupado y que me había liado con unas cosas y que no había podido pasar por casa y ducharme y todo eso. Pero el vejo insistía en quedarse. El tipo prefería quedarse en el coche y quemarse a aceptar mi ayuda. Quizás creía que después de ayudarle le robaría la cartera.
Joder, al final vino una mujer y entre los dos conseguimos sacar al viejo. Una vez fuera el tipo no me dijo absolutamente nada. A partir de ese dia intenté controlar un poco más mi vida, centrarme y dejar de parecer un desgraciado. A los pocos meses me echaron del trabajo y mi mujer se largó de casa. Tanto mi jefe como ella me dijeron lo mismo "demasiado tarde". Maldita sea, ahora quién coño me sacará a mi del maldito coche en llamas.
Acababa de presenciar un accidente de coche y simplemente quería ayudar al pobre anciano a salir de ese maldito carruaje en llamas. Pero el tipo insistía en quedarse, se negaba a que un tipo que parecía un mendigo le ayudara. Intenté explicarle que no vivía en la calle, que simplemente llevaba varios días bastante ocupado y que me había liado con unas cosas y que no había podido pasar por casa y ducharme y todo eso. Pero el vejo insistía en quedarse. El tipo prefería quedarse en el coche y quemarse a aceptar mi ayuda. Quizás creía que después de ayudarle le robaría la cartera.
Joder, al final vino una mujer y entre los dos conseguimos sacar al viejo. Una vez fuera el tipo no me dijo absolutamente nada. A partir de ese dia intenté controlar un poco más mi vida, centrarme y dejar de parecer un desgraciado. A los pocos meses me echaron del trabajo y mi mujer se largó de casa. Tanto mi jefe como ella me dijeron lo mismo "demasiado tarde". Maldita sea, ahora quién coño me sacará a mi del maldito coche en llamas.
martes, 6 de septiembre de 2011
Pues vamos a seguir con más dibujos de mi bocetero particular:
Bien, este tipo pide una sopa de polla. El camarero cree no haber entendido al cliente y le repite el plato. También puede ser que haya pedido una sopa de pollo o algo así. El camarero, un poco resacoso por la fiesta de la noche anterior, cree entender "sopa de polla" y sin ningún tapujo le pregunta si le está pidiendo una sopa de polla. Quizás una señora llamada Polla hace unas sopas cojonudas en Cadaqués. En este caso el camarero le ofrece al cliente una de esas deliciosas sopas de Polla. Maldita sea, puede ser cualquier cosa. Un mundo a partir de un dibujo de mierda. Sigamos.

Fuas, este tipo...Esta escena corresponde al momento en el que un hombre burgués acepta un caramelo de un mendigo. El tipo iba andando por la gran avenida de los comercios y un mendigo le dice "-¡pssssst!". El apuesto aristócrata se gira y ve como un mendigo le acerca la mano. En ella tiene un caramelo. "-Este tipo parece necesitar un caramelo" piensa el indigente. El señor se acerca y lo coge. Maldita sea, quizás ese tipo REALMENTE necesitaba un caramelo. Quizás iba por la calle pensando "Antes de llegar a casa y ponerme a escribir "La educación Sentimental" me gustaría probar algo dulce. Lástima que me haya dejado todos los peniques en casa. Daría mis pelotas por un caramelito..." y ¡ZASCA!, el destino/Dios o quién sea hace realidad sus sueños. ESE TIPO NECESITA UN CARAMELO JODER. Y tu necesitas un trago viejo amigo de la calle. Quizás el tipo ofrece el caramelo esperando un gesto de solidaridad por parte del adinerado. "-Le doy un puto caramelo y quizás me invita a un anís. Incluso quizás deja que su esposa me coma las pelotas". Claro que sí mendigo, hay que ser un soñador. Siguiente.
Esta imagen habla por sí sola. El desconcierto ante el inevitable choque de culturas en la sociedad moderna. No es incultura, es anacronía. Me gusta particularmente la idea de llamar "Shawarma" a los sitios donde precisamente venden esos bocadillos del tercer mundo llamados "shawarma". Es como ir al acuario y decir que vas al "Tiburón". En fin. Más.
Unas buenas nalgas. Este punto de vista me parece algo realmente bello. El tipo está de espaldas, nos esconde algo. A la vez, el dibujante (yo) ha mantenido un enorme fuera de campo. Por lo que el dibujante también nos esconde algo. Entonces el objeto dibujado y el dibujante están haciendo la misma cosa. Metalinguística pictórica amigos míos. Dentro de dentro, semántica espiral. Sinécdoque estructural. Unas buenas nalgas.
Seguiremos otro día con todo esto.
Por cierto, los del fanzine Mapache ("los del fanzine Mapache", ¿a caso no tienen nombre? Esos tipos, esa ESCORIA. Maldita sea, son bellísimas personas joder...un poco de respeto) hacen una fiesta en un barco, el 11 de Septiembre en Badalona (creo):
http://www.facebook.com/?ref=home#!/event.php?eid=143482459074283
La verdad es que siempre que salgo de fiesta termino en un jodido barco, en el barco del amor.
Saludos viejos amigos.
Bien, este tipo pide una sopa de polla. El camarero cree no haber entendido al cliente y le repite el plato. También puede ser que haya pedido una sopa de pollo o algo así. El camarero, un poco resacoso por la fiesta de la noche anterior, cree entender "sopa de polla" y sin ningún tapujo le pregunta si le está pidiendo una sopa de polla. Quizás una señora llamada Polla hace unas sopas cojonudas en Cadaqués. En este caso el camarero le ofrece al cliente una de esas deliciosas sopas de Polla. Maldita sea, puede ser cualquier cosa. Un mundo a partir de un dibujo de mierda. Sigamos.

Fuas, este tipo...Esta escena corresponde al momento en el que un hombre burgués acepta un caramelo de un mendigo. El tipo iba andando por la gran avenida de los comercios y un mendigo le dice "-¡pssssst!". El apuesto aristócrata se gira y ve como un mendigo le acerca la mano. En ella tiene un caramelo. "-Este tipo parece necesitar un caramelo" piensa el indigente. El señor se acerca y lo coge. Maldita sea, quizás ese tipo REALMENTE necesitaba un caramelo. Quizás iba por la calle pensando "Antes de llegar a casa y ponerme a escribir "La educación Sentimental" me gustaría probar algo dulce. Lástima que me haya dejado todos los peniques en casa. Daría mis pelotas por un caramelito..." y ¡ZASCA!, el destino/Dios o quién sea hace realidad sus sueños. ESE TIPO NECESITA UN CARAMELO JODER. Y tu necesitas un trago viejo amigo de la calle. Quizás el tipo ofrece el caramelo esperando un gesto de solidaridad por parte del adinerado. "-Le doy un puto caramelo y quizás me invita a un anís. Incluso quizás deja que su esposa me coma las pelotas". Claro que sí mendigo, hay que ser un soñador. Siguiente.
Esta imagen habla por sí sola. El desconcierto ante el inevitable choque de culturas en la sociedad moderna. No es incultura, es anacronía. Me gusta particularmente la idea de llamar "Shawarma" a los sitios donde precisamente venden esos bocadillos del tercer mundo llamados "shawarma". Es como ir al acuario y decir que vas al "Tiburón". En fin. Más.
Unas buenas nalgas. Este punto de vista me parece algo realmente bello. El tipo está de espaldas, nos esconde algo. A la vez, el dibujante (yo) ha mantenido un enorme fuera de campo. Por lo que el dibujante también nos esconde algo. Entonces el objeto dibujado y el dibujante están haciendo la misma cosa. Metalinguística pictórica amigos míos. Dentro de dentro, semántica espiral. Sinécdoque estructural. Unas buenas nalgas.
Seguiremos otro día con todo esto.
Por cierto, los del fanzine Mapache ("los del fanzine Mapache", ¿a caso no tienen nombre? Esos tipos, esa ESCORIA. Maldita sea, son bellísimas personas joder...un poco de respeto) hacen una fiesta en un barco, el 11 de Septiembre en Badalona (creo):
http://www.facebook.com/?ref=home#!/event.php?eid=143482459074283
La verdad es que siempre que salgo de fiesta termino en un jodido barco, en el barco del amor.
Saludos viejos amigos.
lunes, 25 de julio de 2011
El Cosmonauta Tropical
Colaboré con estos tipos con una historia:
http://cosmonautatropical.blogspot.com/
El fanzine vale bastante la pena amigos, es recomendable hacerse con una copia. Sin duda.
No hace calor, pero el verano arde por dentro.
http://cosmonautatropical.blogspot.com/
El fanzine vale bastante la pena amigos, es recomendable hacerse con una copia. Sin duda.
No hace calor, pero el verano arde por dentro.
miércoles, 13 de julio de 2011
Vuelven los putos dibujos
Pues bien, resulta que por una cosa que tenía que hacer (NO IMPORTA QÉ ERA LO QUE TENÍA QUE HACER) he encontrado unos cuantos dibujos de mierda que hice hace ya un tiempo. Como escanear es un proceso largo, caro y tediosos, he decidido colgar un dibujo en cada post. Durante estos preciosos días de julio iré colgando el resto. Joder, estamos en julio. El verano, el calor, el amor, las cervecitas, prostitutas de carretera, playas, estómagos acuhillados,... Menuda amalgama de tópicos nos espera este verano. En fin, vamos a los dibujos. Pasen, les invito a entrar en mi museo particular, adelante, hoy la entrada es gratuita:
Pues esto son los Glovnis. La idea está muy fina. Lo que no entiendo es por qué puse Glovnis cuando realmente se tendrían que llamar Govlnis o Gobnis. Un acertado juego linguístico que hace más catchy la nueva palabra.
Pues esto son los Glovnis. La idea está muy fina. Lo que no entiendo es por qué puse Glovnis cuando realmente se tendrían que llamar Govlnis o Gobnis. Un acertado juego linguístico que hace más catchy la nueva palabra.
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